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miércoles, 9 de enero de 2013

Maratón de Valencia (I)


Aquí estoy, tal y como adelantaba en la zancada anterior, dispuesto a contar mi experiencia en mi segundo maratón, y anticipo que la siguiente -zancada, no maratón- estará dedicada a lo que esta carrera me ha dejado en forma de lesión. 

Bueno, vamos allá. 

18 de noviembre. Maratón Divina Pastora de Valencia.

Como ya conté, el objetivo de este maratón era acompañar a mi amigo César en su debut en la distancia. Mi dilatada experiencia en maratones así lo indicaba... :-) (menudo maestro de ceremonias)

Llegamos por separado. Yo opté por pasar 2 noches en Valencia, llegando el viernes por la noche, y así evitar el cansancio del viaje justo el día antes, además de los nervios e imprevistos que pudieran surgir a última hora. Creo que acertamos. Me acompañaban en esta ocasión el 66% de la familia, Andrea y Ana; a Jorge le dejamos por una cuestión logísitica (creo que también fue un acierto). 

El alojamiento fue en el Holiday Inn Valencia, muy cercano a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, punto neurálgico central del maratón. Estuvimos a gusto y cumplió las expectativas, que no es poco. El único pero, el tamaño del restaurante... 

Tras descansar razonablemente bien y desayunar, nos dirigimos a la Feria del Corredor a retirar dorsal y camiseta. Bastante ambiente, pero nada agobiante. Buena organización y apenas tuve que esperar en la recogida. 
La pasarela de llegada con el arco de meta al fondo
Después de dar un paseo por la zona, el paella party nos ayudó a resolver el dilema de dónde comer. Paella, pan, bebida y fruta incluida en la bolsa del corredor, y por 5 euros más comimos los 3. 

Paella party
Volvimos al hotel previo paso por el parque Gulliver, una delicia para los niños (y también para los padres, por qué no) ...
Una buena siesta reparadora y vuelta a la Ciudad de las Artes, donde para entonces ya se encontraban César y su familia. Pasamos un rato por la zona mientras anochecía, y nos volvimos cada cual a su alojamiento para cenar e intentar descansar lo más posible.

Cenamos junto al hotel, en una pizzería que en pocos minutos pasó de casi vacía a tener una cola de espera considerable. Lluvia de vuelta al hotel, preparar todo para el día siguiente, y a intentar dormir lo más posible...

Lluvia durante la noche. No puedo decir que descansara mal, pero estaba claro que como un tronco no iba a descansar. Me levanté antes que mis chicas para poder desayunar con tiempo. Habían habilitado otra sala que alivió el previsible apelotonamiento de maratonianos ávidos de recargar las reservas para lo que nos esperaba sólo un par de horas más tarde.

Todo listo. Habíamos quedado con César y su familia en la zona de salida unos 40 minutos antes de la misma, pero tal y como estaba previsto, ni unos ni otros llegamos tan pronto. Una vueltecilla para soltar, paso por el aseo para ir lo más descargados posible, y a la zona de salida.
Contentos antes de los 42km...
Ahora que viene lo duro, ¡¡cambio de zancada!! ;-)

lunes, 19 de noviembre de 2012

Segundo maratón: objetivo cumplido

Pues sí, ya ha pasado. Por fin llegó el día después del maratón de Valencia. Aquí sigo, vivo y con las piernas doloridas, como no podía ser de otra forma. 

Ahora mismo me resulta complicado definir con una palabra lo que ha sido el fin de semana y en especial el maratón, pero la primera que me viene a la cabeza es inesperado

Inesperado fue el clima: durante los días previos e incluso el mismo día de la carrera se anunciaba una probabilidad de lluvia del 70%, así que estaba seguro de que me tocaría mojarme. La noche anterior estuvo lloviendo, pero cuál fue la sorpresa al ver que amanecía relativamente despejado y que a medida que avanzaban los minutos el sol ganaba más y más terreno a las nubes. Ni una gota durante todo el recorrido, salvo las duchas de los bomberos, claro. 

E inesperado fue el tramo final de la carrera: algo más de 12 km junto a César, el debutante al que acompañaba, en su calvario particular a través del famoso muro. No sé si quizá es que no fui realista o me pudo el optimismo, pero durante gran parte del recorrido pensé que llegaríamos a meta sin problema en el entorno de esas cuatro horas que habíamos estimado; sin embargo, no contaba con el temido muro. Es duro encontrarse bien y de repente ver cómo a tu compañero se le acaban las fuerzas y hace que la media por kilómetro suba en cerca de dos minutos. Es duro mentalmente, pero también físicamente, ya que cuesta bajar tanto el ritmo, aunque no lo parezca. 

De cualquier forma, este es un primer aperitivo; espero poder dar unas cuantas zancadas para contar la experiencia en mi segundo maratón, del que salgo bastante satisfecho, pero con una vivencia totalmente distinta a la llevada en el primero. 

miércoles, 9 de junio de 2010

Maratoniano en Madrid. Mi primer maratón (y III)

25 de abril. Maratón Popular de Madrid

Está costando esto de contar el primer maratón; pero es lo que tienen 42 kms uno detrás de otro...

Nos habíamos quedado en la media maratón, allá por las 10:45 ¿no?
Bien, pues después de dejar la calle Ferraz y no ver como esperábamos a Paco, giramos a la derecha para bajar por Paseo Moret y coger Rosales. Creo que a partir de ahí ya empezamos a perder de vista a Gabriela, a Javier y a Carlos. Por entonces yo tengo unas ganas de mear que son ya más que preocupantes, y ver a gente en los laterales miccionando no ayuda mucho a contenerse, así que en un momento dado, allá por el kilómetro 22 aprovecho para echarme a un lado y le digo a Isabel que siga, que ya la cogeré un poco más abajo (suerte que empieza una cuesta abajo). Después de casi un minuto (sí, un minuto), reemprendo la marcha y sin tampoco cebarme me lanzo cuesta abajo a cazar a mi compañera, mucho más ligero, qué duda cabe :)


11:05 Después de atravesar Avda de Valladolid llegamos a Príncipe Pío, donde espero por fin encontrarme con Ana. Pasamos junto a la Puerta de San Vicente y nada, y ya me empiezo a preocupar. De repente oigo la voz de Ana animando a Isabel y casi me ve pasar sin darse cuenta. Menos mal que la llamo y sale a toda prisa. Y allá que vamos los tres (Isabel, Ana y yo) rumbo a la Casa de Campo (otro momento temido).

Ana viene cargadita de repuestos energéticos 100% naturales (seguimos con pasas, orejones, plátano, etc) y me deja justo en la entrada a la Casa de Campo; volveremos a vernos a la altura del lago.

11:07 Como decía antes, llega una parte temida, porque en todas las conversaciones previas se cuenta la Casa de Campo como uno de los momentos psicológicamente más duros, ya que según dicen los que ya lo han hecho, se hace interminable. Intentaremos llevarlo lo mejor posible. Ahora estoy pendiente a ver si veo aparecer otra cara conocida, la de Miguel Ángel en su bici. Y por fin le veo. Se nos une durante unos cuantos metros y nos saca varias fotos. Anima mucho ver a alguien conocido.

Sí que es verdad que la Casa de Campo se hace eterna, e Isabel ya me da algunos avisos de que no va fina, invitándome a que no la espere. ¡¡Ni hablar!!, pienso -y digo- yo. Voy bien al ritmo que me impone y no estoy dispuesto a quedarme solo tan pronto.
11:39 Ya hemos vuelto al lago, y espero encontrarme de nuevo con Ana, que me espera en un lateral y de nuevo echa a correr para acompañarme. Isabel sigue a mi lado, y se acaba la sombra; volvemos al duro asfalto. No me siento mal, pero ya se nota el cansancio. Llevar a Ana al lado me anima mucho, y pienso que cada vez queda menos, aunque aún hay que subir bastante, y enfrentarse al muro.

11:52 Ana ya ha hecho bastante siguiéndome durante un par de kilómetros. Nos veremos en la meta; ahora me toca enfrentarme yo solo a lo que queda, porque veo que Isabel se va quedando poco a poco, y yo me mantengo estable en mi ritmo (algo por encima de 5'/km). Se supone que estoy transitando por el muro, pero me encuentro bien.

La gente sigue animando, y a medida que salimos de la proximidad del Manzanares y nos vamos acercando hacia el Retiro se nota más y más la presencia de la gente. Me he instalado en un ritmo bueno que soy capaz de mantener, y creo que llegaré a meta sin problemas.

(A todo esto, tengo que contar que uno de mis grandes miedos durante este día era tener problemas intestinales; afortunadamente mi estómago sólo me dijo "estoy aquí" en forma de algún pequeño gas o retortijón pasajero. Otros no tuvieron tanta suerte).

12:15 Otro gran momento de la carrera en forma de sorpresa totalmente inesperada. Transitando por la Ronda de Valencia, con la vista de Atocha a lo lejos, de repente aparece Nacho, compañero de fatigas en el club, vestido de calle, pero que no se conforma con darme ánimos desde la barrera. Con sus vaqueros y su camisa echa a correr y me acompaña durante bastantes metros. No te imaginas la fuerza que da en esos momentos ir con alguien conocido al lado. Incluso, dentro de mis posibilidades, me permito el lujo de ir charlando, como si estuviéramos haciendo el calentamiento en la pista. Ya no queda nada. (En esta imagen siguiente se le ve junto a Isabel, pero vamos, tanto monta monta tanto...)


12:19 Llego a la glorieta de Atocha, donde mucha gente nos espera al sol para seguir animándonos; aún quedan unos pocos kilómetros, pero saber que el Retiro ya está ahí hace que vea cerca el sueño de terminar. En esos momentos me acuerdo de Rubén, con quien compartí la última San Silvestre. Supongo que no estará por aquí y que, tal y como me confirma unos días después, lo está viendo por la tele.

12:21 Giro a la izquierda para tomar Alfonso XII. El Retiro ya se ve, y aunque toca subir cuesta, aprovechamos todo lo posible la sombra de los árboles. Ya falta menos, estoy casi en el km 40 (para mí, 1973, ahora contaré por qué).

12:29 Por fin en la calle de Alcalá. He dejado atrás la Puerta de Alcalá y ya sólo queda llegar a la entrada al parque. Veo puertas, y más puertas que se suceden, pero ninguna es la que me da acceso al pasillo final. Se me están haciendo eternos estos últimos metros.

12:32 ¡¡Estoy dentro del parque!! Al fin llegó el ansiado giro a la derecha. Es impresionante ver a cientos de personas a los lados animando. Los arcos de publicidad se suceden, pero no termino de ver dónde está el arco de meta. Esto es algo que siempre me mata, no ver más que arcos falsos, pero sé que ya me queda muy poco.

12:36 Con la emoción del recuerdo de mi madre, presente durante toda la carrera, beso la foto que he llevado junto a mi corazón estos más de 42 km (uno por cada año que nos llevábamos (1933-1975)), miro al cielo y cruzo la meta inmensamente feliz, esperando ahora encontrarme con Ana.


Aquí está el vídeo de mi llegada (dura 1 minuto; casi al principio se puede ver llegar a Ángel, con gorra blanca, camiseta azul como la mía, y entrando por la zona de la derecha)



Al primero que veo unos metros más adelante es a Ángel, que por la forma de andar parece que no está en buenas condiciones. Efectivamente, apenas puede articular palabra. Le dejo bebiendo cerveza y reponiendo fuerzas, y yo continuo hacia la salida.


Después de un rato que se me hace eterno, donde sólo veo caras desconocidas, aparece Ana. La pobre no ha podido llegar a tiempo para verme entrar en meta por culpa de la enorme cantidad de gente que se dirigía en Metro al Retiro. Para mí, la emoción de encontrarnos y el abrazo sentido lo compensa todo.


Poco a poco nos vamos encontrando con gente conocida: Gabriela, Carlos, Javier -que lo ha pasado fatal a causa de su gastroenteritis-... Nos sentamos en el césped para intentar recuperar un poco. Y en estas, al cabo de un buen rato, veo aparecer a mi amigo Pedro, todo un valiente, con cara desencajada por el esfuerzo. Salgo corriendo -es un decir- para encontrarme con él (no me había visto, claro) y nos fundimos en un abrazo. Está bastante cansado, como todos, y le noto algo desorientado. Decidimos acompañarle a buscar a Vicky, su esposa y futura mamá. Otro momento alegre y emocionante para redondear la mañana.

Pues ya está, ya he terminado mi primer maratón. Me siento orgulloso y feliz. Ha merecido la pena. Me llevo un montón de buenos recuerdos y sensaciones. No sé si haré más maratones, pero ya puedo decir con orgullo que SOY MARATONIANO.

Para la historia, al menos para mí, quedan los datos técnicos de mi primer maratón.

(Lo que me ha costado parir esta zancada;¡¡¡ más de 3 meses!!!)

domingo, 23 de mayo de 2010

Maratoniano en Madrid. Mi primer maratón (II)

25 de abril. Maratón Popular de Madrid

Sigamos, que nos dan las uvas...

9:05. Cubrimos nuestro primer kilómetro. Aunque pueda parecer sorprendente, sólo tardamos 5'07" (netos, que habría que sumar 30" que es lo que tardamos en pasar por el arco de salida). Es lo que tiene correr por la Castellana...

9:10. Poco después de pasar por el kilómetro 2, ya nos cruzamos con los primeros del 10000. Grebeselassie va tan rápido y destacado que no me da tiempo ni de verle. ¡Vaya prisas!

9:17. Llega el momento de despedirnos de las camisetas amarillas (los que corren la de 10km) que doblan la esquina del Bernabéu para volver Castellana abajo. Nosotros seguimos a lo nuestro, Padre Damián arriba, todavía agrupados, aunque Pedro no se cansa de decir su ya característico "¡¡Tranquiiiiiiilos!!"

Poco más adelante, en el km 5 llega el primer avituallamiento: ¡cuidado con los tapones! No llevo malas sensaciones, pero hay un gemelo que está un poco tenso... uy uy uy...

Pasamos una zona un poco más fea, pero seguimos cómodos y a buen ritmo. José Luis y Pedro ya se han quedado atrás, mientras que Ángel hace mucho que se marchó en busca de sus objetivos. Quedamos en el grupillo Gabriela, Isabel, Javier -que empieza a quejarse de flato- y yo.

9:49. Ya hemos cubierto 10km, y el ritmo, aunque está un pelín por debajo de lo pensado, es bueno (Javier no opina lo mismo).

Rumbo a Cuatro Camimos. Mucha gente por Raimundo Fdez Villaverde, y el sol ya empieza a dejarse notar.

10:14 Se nos une Carlos, amigo de Javier y Gabriela (en la foto, el que está más a la derecha), que nos va a acompañar hasta el final. Ahora somos 5 magníficos, y yo ya estoy pendiente de que llegue el primer posible punto de encuentro con Ana.

10:17. Terminamos Guzmán el Bueno y desenvocamos en Alberto Aguilera. Pero no veo a Ana; bueno, pues nos veremos en Príncipe Pío -espero-.

En la calle Fuencarral hay bastante agua por el suelo, y aprovechamos las zonas de sombra antes de llegar a otro punto bonito: la centenaria Gran Vía. Ni que decir tiene que todos los avituallamientos vienen bien, y no perdono ni uno. También me he tomado alguno de los higos y orejones que llevo en la muñeca, que hay que cargar fuerzas.

10:28. Estamos en la Gran Vía, con un montón de gente animando. Un detalle: un corredor pide ser atendido por un voluntario que sobre sus patines lucha por echarle el Reflex, porque el corredor no quiere parar ni un segundo. No le entiendo.

10:30. En la calle Preciados otra multitud, y un marchador que lleva buen ritmo (en la foto, justo delante de mí). La Puerta del Sol ya está ahí.A partir de aquí otro tramo bonito: Puerta del Sol, calle Mayor, Bailén, pasamos frente al Palacio Real, mucha gente, buen ambiente, todo va viento en popa.


10:45. Después de pasar por el tempo de Debod y recorrer la calle Ferraz, por fin alcanzamos la mitad del camino. Media maratón, y las piernas ya se van notando; sólo queda la otra mitad...



lunes, 10 de mayo de 2010

Maratoniano en Madrid. Mi primer maratón (I)

25 de abril. Maratón Popular de Madrid

Pues sí, por fin llegó el gran día:

6:15 Arriba, que hay que prepararse, desayunar convenientemente, y salir rumbo al punto de encuentro (la pista de atletismo de Majadahonda). Últimos retoques, esa vaselina, todo listo... ¡¡allá voy!!

7:15 Me planto casi volando en la pista, donde habíamos quedado. Allí esperaba José Luis; Pedro llegó a la vez que yo, y luego lo hicieron Ángel, María Luisa, Javier, Gabriela; sobre la bocina aparecieron Isabel y Alberto. Nos distribuimos en coches y salimos rumbo a Madrid.

7:55 Aparcamos en la calle Lagasca. Nos preparamos todo, porque ya no volveremos al coche. Alberto saca la bici y la mochila. Nos va a acompañar durante todo el recorrido.

8:10 Vamos a ver si tomamos algo (los que quieran, porque yo no estoy para experimentos) y sobre todo a ver si evacuo un poco, que llevo un buen rato con ganas... Algunos toman café, té... yo no me la juego, y voy dos veces al baño.

8:30 Vamos, que nos vamos. Broma a Pedro, que ya se veía saliendo solo... nos dirigimos a la zona de salida. Gabriela, que participa en el campeonato de España tiene que pasar por el cajón de llamadas (como una profesional, sí señor). Eso nos retrasa un rato, con el consiguiente nerviosismo de Ángel, que no quiere colocarse muy atrás.

8:50 Ya estamos en el mogollón. A nuestra derecha, separados por vallas y cintas, los que corren la de 10km. Es un poco follón, esperemos que no haya mucho jaleo. ¡Suerte a tod@s!



9:00 ¡¡Allá vamos!!


miércoles, 10 de marzo de 2010

La mejor zancada hasta el momento

7 de marzo. Medio maratón de Collado Villalba, "La Tragamillas". Madrid

Un año después, de nuevo en Villalba. No tenía claro si iba a tomarlo como un rodaje o como algo más serio. Al final opté por lo segundo.

No quiero enrollarme mucho, así que intentaré resumir.

Novedades en esta carrera:
  • Fui de menos a más
  • Corrí con música
  • Componente emotivo (es lo que tiene tener a mi madre ingresada en el hospital)
  • El Garmin funcionó correctamente
Consecuencias:
  • Llegué bastante fresco a los kilómetros finales, en los que el año pasado me había arrastrado; esta vez fui yo el que adelantó a otros corredores.
  • Los kilómetros se me hicieron de lo más llevadero, casi sin darme cuenta, de verdad
  • Disfruté mucho de la carrera con la gente que animaba, con la música en directo, con alguna que otra broma durante el recorrido
Es que no tengo cosas negativas que decir de la carrera, de verdad. Por primera vez acabé una carrera plenamente satisfecho. Cansado, sí, pero muy contento de cómo había ido todo.

Ni el ir solo (aunque me encontré con María en un par de ocasiones antes y durante la carrera), ni las dificultades para encontrar aparcamiento, ni la ausencia de mis nenas, ni el frío... nada me afectó negativamente, y al final llegué a meta esprintando (no a tope, pero bastante fuerte) completando el recorrido en cerca de dos minutos menos que el año pasado, que no está nada mal. Curiosamente, llegué 15 puestos por detrás de lo que lo hice hace un año. Más nivel, supongo.

Fue una carrera especial y sobre todo emotiva, pero es algo que me permito guardarme para mí.



(Estas fotos de la carrera las he obtenido de la web oficial)

Llegada a meta:


martes, 12 de enero de 2010

San Silvestre Vallecana 3.0

31 de diciembre. San Silvestre Vallecana. Madrid.

He releído mi zancada de la Sansil 2008 para saber si por entonces tenía o no previsto correr la de 2009. No lo recuerdo bien, pero creo que la idea inicial era no correrla, aunque el aliciente del estreno de Rubén me hizo cambiar de idea.

Dudé entre inscribirme o no, pero al final lo tuve claro: puesto que iba a acompañarle en su puesta de largo en esto de la Sansil, no parecía lógico no entrar con él en la meta, así que nada, a apuntarse, que las camisetas Nike no están nada mal :-)

El día 29 quedamos para recoger camiseta, chip, y todo lo que nos dieran con la inscripción. Tuve algún problema para que me dieran la pulsera de <42', pulsera que sabía que no iba a tener que utilizar, pero nunca se sabe, que imprevistos siempre pueden darse. Últimos consejos e instrucciones a mi neófito compañero para que el día D todo saliera a pedir de boca...

Y llegó el día D. Tuvimos un malentendido con la boca de metro donde habíamos quedado, pero quedó rápidamente resuelto, y con la misma rapidez nos dirigimos al guardarropa. Ahí fue donde empezaron mis problemas.

Los dos años anteriores no había tenido ninguna dificultad para dejar mi mochila en una de las furgonetas de la organización; es más, yo que no suelo usar guardarropa, tenía que reconocer que funcionaba francamente bien. Funcionaba, sí, en pasado, porque lo de este año fue un caos. Vale que hubiera un problema en la línea 1 de metro; vale que muchos llegáramos a última hora. Todo eso se puede comprender. Lo que no se entiende es que teniendo la experiencia que tienen en años anteriores, y sabiendo que el número de inscritos ha crecido bastante, muchos tuviéramos que cargar con la mochila porque veíamos como una tras otra las furgonetas se iban cerrando a la voz de "ya no tenemos más sitio". Me queda el consuelo de que Rubén tuvo más suerte y pudo dejar su mochila. Y que conste que lo de correr con mochila al final no fue para tanto, pero tengo derecho al pataleo, ¿no?

En fin, que aún nos sobraba tiempo, así que nos dedicamos a evacuar, calentar en el Paseo de la Habana, y esperar a que llegara la hora; que llegó, sí, y bien cargadita de lluvia. Justo al comienzo fue cuando más jarreó. Buen ambiente, como siempre, mucha gente... para mí lo de salir tan atrás era nuevo, pero tenía el aliciente de ver a mi amigo Rubén disfrutando de su primera Sansil para la cual se había estado preparando este último año. Black Eyed Peas para subir la temperatura, cuenta atrás con las oportunas doce campanadas... y ¡¡allá vamos!! Como es lógico, la subida por Concha Espina fue lenta, lenta. Íbamos con calma, adelantando cuando podíamos, pero siempre al ritmo que Rubén marcara. Primer kilómetro en ¡¡¡¡¡7'38"!!!! Sí, es lo que tiene ir con el mogollón, que te lo puedes tomar con mucha calma :-)

¡¡Esto se mueve, ya salimos!!

Después del paso por el km 2 llegó una bifurcación que al coger por la derecha en lugar de por la izquierda hizo que no se registrara nuestro paso por ese punto en las alfombrillas de la organización. En fin, lo de Cruza al otro lado que decía el lema de este año no nos salió demasiado bien. Ellos se lo pierden (ja, seguro).

Pero ahí seguimos, mojándonos en todos los sentidos, corriendo, adelantando, sintiendo los ánimos del público, y a buen ritmo, porque desde el kilómetro 2 aceleramos y el resto de la carrera la hicimos a ritmos medios inferiores a 5'30"/km, que tampoco está nada mal. Sorteamos (o no) charcos, y seguimos adelante.

El segundo paso de control (km 5) sí que quedó registrado (29'37"), que teniendo en cuenta la progresión, nos hacían mirar con optimismo la posibilidad de bajar de los 60' al final. Digo nos, pero el único que lo miraba era yo :-)

Y llegó otro de los momentos esperados: el encuentro con la familia de Rubén. Este año él había saltado de la barrera al asfalto, y le tocaba vivir desde el otro lado la emoción de encontrar a la gente querida dando aliento. Fue rápido, como suele ser siempre, pero intenso ;-) Además, se situaron poco antes de la parte más dura, la de subida por la Avenida de la Albufera, y recibir ánimos en ese punto contribuye a afrontar el tramo final con energías renovadas. (Este blog admite imágenes del esperado encuentro ;-))

La subida fue mejor de lo esperado; no había tanto apelotonamiento como podía esperar, y pudimos subir un tramo a buen ritmo; reconozco que quizá fue demasiado para esas alturas. El apoyo de la gente da alas, pero los 8km anteriores también pasan factura. Rubén hizo bueno mi consejo de que andar no era para nada deshonroso, así que hicimos un tramo al paso (buen paso), tomando aliento para afrontar el último kilómetro.

Seguimos adelantando gente, una vez recuperado el aliento, y nos dirigimos sin remedio ya hacia la meta. Debo reconocer que me sorprendió la fuerza con la que Rubén llegó a la meta, adelantando a troche y moche. ¡Así da gusto acompañar a la gente! Lástima que el vídeo fuera tan cortito...


¡¡Esa llegada esprintando!!

¡¡Objetivo cumplido!! Sí, lo conseguimos, ¡¡¡y bajamos de 60' (57'43")!!! Y no sólo eso, llegamos entre los 12500 primeros, que en una carrera de 30000 inscritos no está nada mal.

Pero todo eso es lo de menos. El puesto, la marca... poco importa comparado con la satisfacción de haber completado la carrera. A veces se me olvida, así que gracias Rubén por el rato tan bueno que compartimos, y por la visita posterior al estadio de Vallecas. Espero que éste sea el comienzo de muchas carreras compartidas. Pero para eso tienes que cuidar ese tobillo...

¡¡Ese par de corredores!!
Nuestra carrera en datos

martes, 27 de octubre de 2009

Crosseando por el Pilar

11 de ocutbre. XIX Cross del Pilar. Madrid

Tal y como había quedado allá por el mes de mayo, volví al Barrio del Pilar a correr el mismo cross pero en distinta fecha.
Esta vez el tiempo acompañó algo más, y a la happy family se unió un nuevo corredor, nuestro amigo Jorge, el papá de Leyre. Y allá que fuimos.

Nada más llegar nos encontramos con Ángel y María Luisa. Esta vez no hubo más representación del club y, bueno, María Luisa, que arrastra una lesión desde hace tiempo, no corrió. Así que poco majariego para defender los colores, jeje.


Ana y Ángel salieron en la primera carrera, y el resto, incluida Andrea, nos quedamos animándoles a cada paso por meta.Ángel terminó 6º de su categoría y Ana esta vez llegó en 10º lugar. Se notaba que no había tanta coincidencia de carreras como en el mes de mayo y, sobre todo, que no coincidía con la carrera de la mujer, y por eso había más presencia femenina. Aún así, un décimo puesto está muy pero que muy bien. Como anécdota, contar que Ángel esprintó con la mujer que le precedía y a la que no pudo adelantar. Sin duda ella debió pensar que detrás venía una perseguidora, y no Ángel...

A pesar de que a priori, lo mismo que la otra vez, no parecía que nos fuera a dar tiempo a hacer el cambio de niña, tuve tiempo de sobra de dejar a Andrea con Ana y tomar la salida incluso más tranquilamente.

Es inevitable que haga comparaciones, aunque en esta ocasión contaba con la ventaja de conocerme ya el recorrido y poder así regular el ritmo. Pero vamos, que me dio igual. Yo, tan bruto como siempre, empecé a adelantar a gente desde la primera cuesta. Me notaba bien, aunque no para tirar cohetes, y decidí ir con calma.
Al paso por meta mis nenas estaban animando, y eso da mucha fuerza para afrontar de nuevo la cuesta de la salida. Seguí dosificando y así como un kilómetro antes de la meta doblé a Jorge. ¡¡Ánimo, que no queda nada!! (bueno, una vuelta para él, pero algo hay que decir en estos casos, y sea como sea yo creo que siempre es de agradecer). El último kilómetro apreté y todavía pude adelantar a unos cuantos corredores.

Esta vez no vi a Ana para que me diera a Andrea y entrar juntos en meta, así que decidí esprintar a tope. Fue una lucha con otros dos corredores que al final terminó con alguno de ellos colándose de mala manera en la fila para entregar el dorsal. En fin, sin comentarios, porque da lo mismo llegar el 102 que el 103. Pero bueno, hay gente para todo, y yo me quedé muy satisfecho, habiendo hecho mejor marca que en la ocasión anterior, y dispuesto a repetir algún otro año.


lunes, 28 de septiembre de 2009

Buena forma de conseguir el dorsal

20 de septiembre. Carrera Popular de Illescas. Toledo

Y por fin llegó la última carrera del circuito Mapoma. Madrugón al canto porque hay que ir a Illescas, y ésta hay que correrla sí o sí porque es la última oportunidad de completar el circuito.

Una vez más nos congregamos en la pista unos cuantos valientes y madrugadores. Parece que el día va a acompañar, y aunque hace fresquito el cielo está despejado.

Javier y yo nos vamos en el coche de Jacobo. Hay que estar atentos, porque a la vuelta tendremos que cambiar de coche (Jacobo se queda por allí).

Llegamos con tiempo suficiente, y ya se ve bastante ambiente en la zona de salida. En cuestión de nada la fila para recoger el dorsal y validar el chip se hace cada vez más larga. Con un poco de paciencia conseguimos el dorsal. Esto ya está hecho.

La organización, con buen criterio entiendo yo, advierte que los que lleguen con más de un chip serán descalificados. Las cosas son como son, y deberíamos poner nuestro grano de arena para que esto fuera un deporte lo más saludable posible en todos los aspectos.

Tras el paso obligado por la cafetería de rigor en la que yo opto por no tomar nada, nos dirigimos a los coches para dejar la ropa y comenzar a calentar. Mucha gente por todos lados, y al final conseguimos colocarnos relativamente bien.

Salida tranquila y a coger ritmo. Recorremos calles céntricas, casi todo el rato con sensación de bajada... mal rollo. Me pongo a la par de Javier y Pedro, que ya se está quejando de que vamos muy rápido, de que quería ir con Isabel pero va muy rápida (mentira, Isabel va a buen ritmo, sólo que 50 metros por delante, y si quiere ir con ella tendrá que apretar).

Con buen ritmo pasamos a Isabel y salimos de la zona urbana entrando en un parque con zonas de subida constante aunque no pronunciada. Poco después cogimos una pista de tierra que nos devolverá a zona de asfalto. Por entonces ya estábamos casi en el km 7 y había dejado atrás a Javier. Me encontraba bien, pero aún me quedaba mi particular cruz en las carreras de 10km.

Sin embargo, en lugar de hacer como otras veces, que reservaba para el final bajando el ritmo, decidí mantenerlo aumentando la zancada. Nunca lo había hecho, y creo que me ayudó a superar ese par de kilómetros que se me suele atragantar, si bien es cierto que el último kilómetro se me hizo algo duro, pero los datos no engañan, y como podrá verse en el resumen de mi Garmin, los tres últimos kilómetros fueron los mejores de toda la carrera junto con el segundo.

Llegué a meta esprintando y terminé bastante satisfecho en 42'26". La carrera me gustó más de lo que esperaba, y por supuesto más que la de Cercedilla a pesar de que a priori pensaba que sería al contrario.

En fin, objetivo conseguido: ya tengo dorsal para MAPOMA. Ahora viene lo peor, que es preparar el maratón.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Todo sea por el dorsal...

Empezaré por el final: todo sea por el dorsal para la maratón de Madrid; después de haber corrido esta carrera (o caminata, o lo que sea) tengo claro que no quedará marcada como una de mis favoritas. Con los ojos cerrados, me quedo con la de Cercedilla, sí, pero la de navidad.

Todo por asfalto, con la montaña al lado. Algo así como masoquismo puro. Pudiendo correr por la montaña, nos comemos subidas y bajadas por asfalto. Pero todo sea por el dorsal.

Tras una noche de no dormir bien, madrugón para estar a las 7 de la mañana en la pista. Allí nos juntamos Pedro, José Luis, Jacobo, Paco, Isabel y Alberto. Yo me fui con los tres primeros en el coche de Jacobo.

Cielo totalmente cubierto. Espérate tú que al final no nos llueva. Pedro sobado y yo mirando el paisaje, mientras José Luis da conversación a Jacobo.

Llegamos a Cercedilla y vemos a Gabriela y Javier que van camino al polideportivo. Después de aparcar nos reunimos todos. ¿Una o dos vueltas? Los valientes, obviamente, optamos por una vuelta . La inscripción está bastante bien organizada, así que tardamos poco. Algunos van a tomar café, y otros preferimos no tentar a nuestro estómago. Pasamos por el coche para dejar nuestras cosas, y a calentar, pero poco.

Salida multitudinaria, y a tomárselo con calma. Veo a Gabriela y Javier adelantando por la acera. Me apetecería ir con ellos, pero creo que van demasiado rápido para el rodaje que tengo pensado hacer.

Salimos del pueblo y tras una bajada más o menos pronunciada, empieza una subida larga donde adelanto a Gabriela y veo que Javier anda mucho más adelante. No me voy a matar por cogerle.
Sigo a mi ritmo y ni me entero del primer avituallamiento pasado el km 3. Empezamos una bajada larga y veo a lo lejos a Isabel, Alberto, Pedro... Gabriela, que va estupendamente, me adelanta en la bajada y veo que llega hasta los que van a dar dos vueltas, pero también les deja atrás. Yo me uno a ese grupillo y me doy cuenta de que está también Iñaki. Y a partir de ese momento me quedo con él, charlando tan ricamente.

Poco después del km 10 nos separamos. Los de las 2 vueltas giran a la derecha, y yo sigo camino hacia la meta en la plaza del ayuntamiento. Aprieto un poco y termino con los gemelos bastante cargados.

Lo dicho: todo sea por el dorsal, lo mismo que la próxima zancada, que será el día 20 en Illescas.

Mi carrera en datos

martes, 1 de septiembre de 2009

Vaya regreso...

27 de agosto. Carrera Popular de Cerceda. Madrid

Como ya decía en la zancada anterior, tras el mes de reposo tocaba volver a correr. Nacho ya me habló el año pasado de la carrera de Cerceda, y me pareció buena idea ir con él este año y retomar las carreras haciendo un rodaje largo de montaña. En qué hora...

Nacho finalmente no pudo venir, así que me quedé solo ante el peligro. Tras un rodeo no previsto pasando por Navacerrada, llegué a Cerceda con tiempo de sobra para recoger y pagar el dorsal. Mucho calor y algo de ambiente.

El primer contratiempo, nada más recoger el dorsal. Un apretón de los fuertes, y a desalojar en el baño que había justo detrás de donde se hacía la inscripción. No entraré en detalles, pero vi la cosa malita, acrecentándose así la sensación de "¿qué estoy haciendo aquí?"que ya tenía desde hacía unos cuanto minutos.

Volviendo al coche para dejar las cosas me encontré con mi primo Carlos, al que hacía lo menos 15 años que no veía. Está en el club "Tierra Trágame" y me uní a él y a la gente con la que se fue juntando.

Salida bastante puntual, a las 7 de la tarde. Mi intención era ir a una media de 5'/km, que en principio pensé que estaría bien. Los primeros kilómetros, casi todo por asfalto y pisando los núcleos urbanos fueron más o menos al ritmo esperado; iba cómodo.

Cuando ya nos adentramos en la zona de campo a los pies de la sierra madrileña, y la cosa empezó a tirar para arriba, yo me fui adelantando, pensando que iba bien. Ya habíamos pasado el primer avituallamiento en el km 3,5 y hasta el 7 (eso pensaba yo) no tocaba el siguiente. Ambiente seco y polvo en el camino, pero con bastante ánimo.

El esperado avituallamiento llegó casi en el 8, donde ya comenzaba el descenso. Al poco comencé a notar molestias en la parte externa de la rodilla izquierda y tuve que bajar el ritmo, dejando que un corredor al que seguía a buen ritmo se fuera sin remedio. En el camino pude ver al ilustre Pablo Vega que se había quedado en la cuneta afectado por un golpe de calor.

Si en la subida había ido adelantando a unos cuantos, en los últimos kilómetros fui yo uno de esos cadáveres que van recogiendo los más prudentes. Cuando la rodilla izquierda parecía haberse recuperado, empezó a molestar la derecha, así que entre eso y que mis piernas ya acusaban el mes de inactividad, tuve que bajar aún más el ritmo. A poco menos de un kilómetro para meta me cogió mi primo, que a pesar de superar ya los 50 años se ve que sabe mucho de esto, y gracias a él pude llegar más o menos dignamente a la meta, donde nos obsequiaron con unos calcetines (mal la talla, pero le valen a Ana) una camiseta técnica, algo de bebida y fruta cortada que entraba de maravilla.

De las agujetas que me han durado más o menos cuatro días no digo nada.

Mi carrera según el Garmin

martes, 4 de agosto de 2009

Circuito Mapoma, esta vez sí

21 de junio. Carrera Popular de Pozuelo de Alarcón. Madrid.

Después de unos días de relativo descanso en La Palma, me dispuse a intentar el segundo asalto al circuito Mapoma en la carrera de Pozuelo.

Con algo más de previsión, y teniendo en cuenta que además de la carrera se disputaba el campeonato de Madrid de 10km individual, me inscribí previamente a través del club.

Esta vez la puerta del garaje funcionó, y llegué con tiempo suficiente para dar algunas vueltas buscando aparcamiento, que una hora antes de la carrera ya resultaba complicado. Después de recoger el chip e inscribirme así oficialmente en el circuito Mapoma, me reuní con la gente del club. Gracias a Teo tuve imperdibles para colocarme el dorsal.

He vivido toda la vida en Pozuelo hasta hace cinco años, y para mí resultaba un aliciente correr por las calles de mi pueblo. Desde que tenía 15 años, en mis tiempos gloriosos de cross, no participaba en una competición oficial en Pozuelo. Curiosamente, las instalaciones deportivas donde estaban la salida y la meta están a escasos metros de donde solía disputarse el cross de navidad.

La última donación de sangre y las excursiones por La Palma me tenían un poco hecho polvo, así que no sabía muy bien qué podría pasar durante la carrera, así que salí a ver qué pasaba, sin pretensiones. La primera parte era casi todo bajada por zonas de sobra conocidas por mí: cementerio, San Juan de la Cruz, Antonio Becerril, mi querida y tantas veces recorrida calle Hospital... ahí superé a Ángel, que me dijo que José Luis y Alberto iban por delante. Bajé como pude por la estrecha calle Hospital y enfilamos el Camino de las Huertas.

Afortunadamente no hacía mucho calor, e incluso corría algo de aire. Iba bien de ritmo, vamos, en mi línea habitual, sin forzar mucho, porque aún quedaba la temida subida por Bellas Artes. Antes de eso, me mató ver que en la rotonda de la comisaría no girábamos directamente a la izquierda, sino que teníamos que cubrir unos cientos de metros más hasta llegar a la Cruz Roja.

La subida resultó menos dura de lo previsto, y al empezar la bajada junto a Ballesol, allí estaban mis chicas esperándome. Bajadita para hacerse a la idea de que a partir de entonces ya era todo cuesta arriba.

Hacía ya unos cuantos kilómetros que había pasado a José Luis, pero Alberto iba como 200 m por delante, a ritmo constante, y veía que no le alcanzaba. La subida hacia el pueblo se hizo larga, aunque menos de lo que pensaba.

Pasado el cementerio, al llegar al 9, por fin superé a Alberto, y no demasiado sobrado de fuerzas, apreté hasta llegar a la meta. Por suerte había que cubrir muy pocos metros de pista, y terminé en 42'53", que no es un gran tiempo, pero que no estuvo del todo mal. Lo mejor de todo, lo del circuito Mapoma y el correr por mi pueblo.

Mis datos de la carrera

Circuito Mapoma... mal empezamos

7 de junio. Carrera Popular de Torrejón. Madrid. Circuito Mapoma

No sé quién comentó en un entrenamiento el tema del circuito Mapoma. La cosa es sencilla: cuatro carreras (Torrejón, Pozuelo, Cercedilla e Illescas); completando tres de ellas, inscripción gratuita al maratón de Madrid 2010. Sólo hay que pagar el chip en la primera carrera, y el resto son gratuitas.

Tal y como están las cosas, ahorrarse alrededor de 50€ en la inscripción para la maratón de Madrid bien vale correr tres carreras, ¿no? Pues algunos nos animamos con la idea.

El día de la carrera empezó mal, presagio de lo que vendría después. Domingo, bien pronto, y la puerta de mi garaje que no abre. Yo había quedado en el aparcamiento de la pista, en Majadahonda, con Pedro, pero este imprevisto le obligó a venir a buscarme (menos mal).

Ya con retraso "recogimos" a Gabriela y Javier, que nos esperaban con su coche en la estación de Majadahonda. Ya íbamos mal de tiempo, pero al llegar a Torrejón la perspectiva empeoró: mucha gente y complicado lo de aparcar. José Luis y yo nos bajamos mientras Pedro aparcaba, lo mismo que Javier mientras Gabriela hacía lo propio.

Cola kilométrica y poca perspectiva de pillar dorsal. Nos encontramos con Alberto, María y Cristina y nos colamos, sí, sí, nos colamos un poco, pero de nada sirvió. La inscripción estaba limitada teóricamente a 750 corredores. Además, la carrera coincidía con el campeonato de Madrid de 10km en ruta por equipos, que paradójicamente fue lo que al final nos permitió correr.

Cuando ya estábamos pensando en volvernos para casa nos propusieron aprovechar los dorsales de la gente del club que se había inscrito para el campeonato pero que al final no iba a poder correr. Así que me encontré corriendo con un dorsal de mujer, y claro, sin llevar el chip puesto para no desvirtuar la clasificación.

Con más estrés que calentamiento empezamos la carrera con algo de retraso. Al principio fui con Pedro y compañía, pero al poco ya decidí llevar mi ritmo, a ver qué era capaz de dar. La primera vuelta intenté no forzar mucho; aún así salieron mis tiempos habituales (alrededor de 4:10 el km), y la segunda vuelta fue más de aguantar que otra cosa. A poco más de un kilómetro para la meta, por detrás mío apareció Pablo Esteban, al que hacía mucho que no veía, y completamos los últimos metros juntos; yo ya iba justito, pero intenté aguantar lo mejor que pude.

Al final, 41'56" que al no llevar chip no quedaron registrados en ninguna parte. Las chicas consiguieron medalla, como casi siempre, y nos volvimos para casa con la decepción de no habernos podido inscribir en el circuito, y pensando que ya no había más remedio que correr las otras tres carreras, sí o sí.

Sólo decir que la organización se vio un poco desbordada por tanta afluencia de corredores, y eso deslució un poco el tema.http://connect.garmin.com/activity/7300350

Mi carrera en datos

viernes, 5 de junio de 2009

Un cross de lo más familiar

10 de mayo. XIX Cross de primavera Barrio del Pilar. Madrid

Nos animamos a ir a este cross por varias razones. Había más carreras ese día, sí, pero esta era gratis, chicas y chicos corrían a distinta hora, y era probable que mi prima Silvia y alguno de sus hijos también corrieran.

Llegamos con tiempo al parque Norte, entre el hospital La Paz y La Vaguada. El tiempo no invitaba mucho a correr, porque la noche anterior había estado lloviendo, y parecía que podía seguir haciéndolo a lo largo de la mañana. Mientras yo aparcaba Ana se fue a inscribirnos.

Cuando llegamos a la zona de meta no había demasiada gente, aunque poco a poco la cosa se fue animando, y para cuando dieron la salida a las chicas y a los veteranos C, ya había bastante gente calentando, sobre todo los hombres que corríamos después. No era seguro que yo fuera a correr; todo dependía de cuándo dieran la salida a la categoría masculina.

Ana salió a su hora y ahí estuvimos Andrea y yo dando ánimos en cada una de las vueltas que dio al circuito.



Un detalle que no me gustó de los corredores que calentaban fue que teniendo espacio de sobra, pasaran pegaditos al carro de Andrea mientras la pobre se estaba echando una cabezadita (es que ver correr tanto a su madre cansa...)

A su ritmo Ana llegó en unos 33'. Me advirtió que el circuito tenía una subidita fina, y casi sin tiempo para mucho más hicimos traspaso de papeles y yo intenté calentar un poquito antes de la salida, que anunciaban para ya mismo. Tanto es así que casi me pilla en medio de un cambio de agua al canario :-) Corriendo bajé a la zona de salida y me coloqué más bien atrás, porque sin haber calentado tampoco podía salir a lo bestia.

Así que al tran-tran fui cubriendo la primera vuelta, que iba a ser de reconocimiento. Me encontraba bien, así que pude adelantar a bastantes corredores. La subidita en cuestión sí que se las traía, sí. Después había un tramo de bajada hacia la zona de meta, por la que había que pasar aún tres veces más. Bajadita, giro, y volver a pasar por la zona de salida. Anda que no me quedaba aún cross por hacer...


La segunda vuelta fue un poco reservona, y la tercera ya decidí apretar un poco más. Lo mejor sin duda fue la llegada: apreté un poco porque sabía que a pocos metros de la meta mi niña me estaba esperando para que entráramos juntos. Y así lo hicimos. Por supuesto, ella no se enteró de mucho, pero ya habrá tiempo de repetir.


Después nos quedamos un rato a ver correr a Pablo y a Carlos, los hijos de mi prima Silvia, que al final no se animó. Pablo quedó 9º en su carrera, lo cual tiene mucho mérito teniendo en cuenta que corría con los de su edad y con los de un año más, aparte de que hace tiempo cambió las carreras por el baloncesto.

Pero eso no es todo: ¡¡Ana pilló trofeo!! Llegó 4ª en categoría senior femenino y las 10 primeras tenían derecho a premio. ¡Genial!, ¿no?


Así, entre pitos y flautas pasamos una buena mañana. Seguramente en octubre repetiremos. Nos gustó mucho el ambiente de barrio de la carrera, así como el circuito.

Aquí dejo los datos de mi carrera.


lunes, 23 de marzo de 2009

¡¡Lo conseguí!!

21 de marzo. 10 km Villa de Laredo (Cantabria)

Creo que una vez visto el título de la zancada es fácil saber lo que viene a continuación: mucha satisfación. Pero bueno, hoy no puedo privarme de nada al relatar mi asalto y conquista de la barrera de los 40'. Permíteme por tanto que me enrolle un poco más de lo que en mí ya es habitual.

Llegamos con tiempo de sobra para recoger el dorsal, y lo primero que nos encontramos fue la playa de Laredo: espectacular. El día, aunque soleado, se presentaba algo fresquito. Suerte que la carrera era por la tarde. Mientras tomábamos algo en un chiringuito y soltábamos lastre vi pasar a una de las hermanas Fuentes-Pila. Tal y como me habían comentado, esta carrera es perfecta para hacer marca, y algunos ilustres se dejaron caer por aquí, como es el caso de Juan Carlos Higuero. De la Ossa iba a estar también, pero las lesiones se lo impidieron.


Al recoger el dorsal nos entregaron ya la camiseta de la carrera, y comprobamos que el sistema de cronometraje (DAG) iba incluido en el propio dorsal. No sé si es bueno o malo, pero era el que había, así que a apechugar.




Después de dejar las cosas y calentar más de lo habitual, me despedí de Ana, que se quedó algo más atrás. Yo me fui colando entre la gente y a unos 12-15 metros de la valla que separaba a los mortales de las figuras me quedé. Una vez que la abrieron, todos avanzamos un poco más hacia el arco de salida. Puesto que ya había comprobado que no había alfombra en la salida decidí poner en marcha el cronómetro en el momento de la salida, y así podría hacerme una idea real del tiempo oficial que iba a marcar. Mariano Haro fue el encargado de cortar la cinta de salida.

Pasé por debajo del arco unos 10-11" después de darse la salida. Las calles eran bastante anchas, lo que me permitió comenzar a ritmo sin tener que hacer apenas eslalom. Con mucha decisión y buen ritmo. Mucha gente por delante, pero eso era algo con lo que por supuesto contaba.

Primer kilómetro en 3'51". No está nada mal (para mí, claro). Me encontraba bien y con ganas, dispuesto a dejarme la piel en el intento. Segundo kilómetro en 3'50". Macho, ¡estás que te sales!
Salimos de la avenida principal y entramos en una zona un poco más protegida y menos ancha, en la que se podía correr bien. Kilómetro 3 en 3'52". La cosa pintaba bien.

Pasado el kilómetro 4 (también en 3'52"), después de haberme cruzado con Anita, y enfilando de nuevo la avenida desde la que salimos, me crucé con los primeros clasificados. Esos sí que corren. Por ahí iba pensando en que sólo tenía que volver a pasar por el mismo punto una vez más. Menudo consuelo...

Llegó el paso por el kilómetro 5, momento de ver cómo iba tanto de tiempo como sobre todo de fuerzas, porque aún quedaba media carrera. De tiempo, bastante bien (19'22"), de fuerzas... No es que me notara mal, pero sabía que iba a sufrir y que tenía que intentar no hundirme, sobre todo en mi tan temido kilómetro 8. No podía tirar lo conseguido hasta el momento.

Después del segundo paso por la zona de meta y de cruzarme de nuevo con Anita y con los primeros clasificados, enfilé el kilómetro 6 por el que pasé en 3'52" poco antes del único y breve avituallamiento que hice (en teoría hubo cuatro). No iba especialmente bien, pero no quería dejarme ir, como me sucedió del 6 al 7 (4'03"). Tocó sufrir un poco, pero me mantuve, aunque no sabía cuánto podría aguantar entero. Saqué fuerzas y a pesar del bajón habitual, completé el kilómetro 8 en 3'57". Lo tenía al alcance de la mano.

Quedaban aún dos kilómetros y no las tenía todas conmigo. En esos momentos pensé de todo: que sí, que lo iba a lograr, que no, que no me quedaban fuerzas y se me iba a escapar como en la Intercampus del año pasado; pensé en mis nenas, y la verdad es que me dio mucha fuerza. Pasé por el 9 en 3'59" (35'17").

El último kilómetro y pico (porque me salieron casi cien metros más) se me hizo eterno. Fue como volver a estar en la prueba de esfuerzo, pero a lo bestia (mi media de pulsaciones en la carrera fue de 176, y llegué a un máximo de 188, lejos de las 177 de la prueba). No se ve en el vídeo, pero iba resoplando y poco menos que bufando. Lo di todo, lo juro, y paré el crono en ¡¡¡39'27"!!! La clasficación oficial me da un segundo más y el puesto 365 de 898 llegados. (En el vídeo, con camiseta roja, llego por la parte izquierda)




A la llegada, bebida y una bolsa con varias piezas de fruta, que no veas lo bien que entran después del esfuerzo. Aún tuve tiempo para animar a Anita, que terminó en 53'35" (53'10" reales), que no está nada mal teniendo en cuenta que sólo hace cuatro meses que volvió a correr. Incluso me encontré con un conocido de Madrid que también corrió aquí.



Al final, muy satisfecho con lo conseguido, sí, pero consciente de que sólo si entreno mucho puedo bajar de 40' en un circuito que no sea tan ideal como el de Laredo.

En cualquier caso puedo decir que uno de mis objetivos como corredor, bajar de 40' en 10km, está cumplido.

Y en dos semanas, la media de Madrid...

Mis datos de la carrera