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jueves, 8 de noviembre de 2012

Faltan diez días...

Sólo diez días para mi segunda maratón. Mirando a la primera es inevitable hacer comparaciones pero rápidamente veo lo distinto que es todo. 

Para empezar, el hecho de que no estoy tan mentalizado y concienciado como lo estaba hace dos años y medio, cuando el objetivo era claro y asustaba: terminar mi primera maratón de la mejor forma posible, cosa que creo que conseguí. Ayudó bastante la base que llevaba, pese a que la preparación, sobre todo en las semanas previas no fue la deseada (obviamente todo debido a la enfermedad de mi madre). En esta ocasión el objetivo es bien distinto -acompañar a César en su debut-, la base y los ritmos son distintos, y aunque he intentando prepararme, ando yo muy relajado. 

Quizá parte de la culpa de este relajamiento la tenga el correr en Valencia, que se supone que es uno de los circuitos más llanos de España, unido también a que manejamos una previsión de terminar en 4 horas y eso hace que el ritmo medio previsto sea de 5'41"/km, que en comparación con los ritmos del anterior maratón parecen asequibles dado que mi estado de forma no es ni de lejos el que tenía entonces, aunque tampoco estoy tan mal... ;)

Como decía en la anterior zancada, planeaba la sombra de una posible fascitis que ha condicionado mis entrenamientos y mi forma de correr las últimas semanas. Por fin me decidí a ir al osteópata, y el alivio ha sido importante al comprobar que realmente se trataba de un esguince. Ayer me colocó todo en su sitio y en un par de días espero retomar la recta final de la preparación... parece como si estuviera siguiendo un estricto plan ¿verdad? Pues no; lo cierto es que no estoy siguiendo ningún plan específico, pero sí he intentado hacer algo más de trabajo de fuerza, que espero dé sus frutos. 

Todo esto se refiere al antes. Dentro de unos días ya podré hacer comparaciones acerca del durante y del después. Faltan sólo diez días; comienza la cuenta atrás. 

jueves, 25 de octubre de 2012

Rumbo a Valencia

Pues nada, que no me he ido; que sigo aquí aunque no lo parezca. 
Que no haya aparecido por aquí no quiere decir que no haya dado zancadas aquí y allá por los caminos y calles de los distintos sitios donde he estado este último año. 

Sigo con las mismas pretensiones en esto de correr, es decir, ninguna más allá de disfrutarlo e intentar que las lesiones me respeten. Ya no voy a entrenar al club pero intento ser más o menos disciplinado y salgo a correr mínimo un par de veces por semana. César, el amigo al que he acompañado en sus sucesivos bautizos en la San Silvestre Vallecana, medio maratón de Madrid, primera duatlón  (estreno también para mí) y alguna que otra carrera más, me ha liado para acompañarle a Valencia en lo que será su debut en una maratón. Así que en eso ando: rodando lo que puedo, entrenando un poco en el gimnasio, intentando sobrevivir a las lesiones... El 18 de noviembre está más cerca de lo que parece, pero estoy bastante tranquilo, aunque...

...planea en el ambiente una posible fascitis plantar. Hace diez días hice un rodaje de 21 kms que yo pensé que no tendría consecuencias, pero parece que sí. Fue por montaña, con unas condiciones climatológicas un poco malas, pero de disfrute: andando, corriendo, sacando alguna foto... El caso es que la última parte, en su mayoría por asfalto, me empezó a molestar el pie derecho. La molestia se convirtió a las pocas horas en dolor. He estado unos días parado, y tras un primer intento a los 6 días corriendo suave 8 kms, lo volví a intentar ayer. Salí 20 minutos e hice un poco más de 3 kms. Las sensaciones fueron buenas al principio aunque al poco empezaron las dudas, pero en ningún momento sentí dolor ni molestia importante, y hoy no he sentido dolor ni molestia en el pie, así que estoy contento y miro al maratón con optimismo.

Estuve planteándome a principio de curso el apuntarme al club de triatlón que acaban de crear en Villanueva del Pardillo, pero al final no me animé. Prefiero de momento ir a mi ritmo aunque si el club sobrevive no descarto incorporarme en el futuro.

Pues nada, a ver si me dejo caer un poco más por aquí, que ya lo echaba de menos.

domingo, 23 de mayo de 2010

De haberlo sabido...

Tal y como contaba en mi anterior zancada, el jueves tenía cita en una consulta privada en Villanueva de la Cañada para hacerme una ecografía muscular que confirmara de una vez por todas el alcance de mi lesión. Pensé que, como en la anterior ocasión, en 20 minutos poco más o menos estaría resuelto el tema. Eso creía, sí.

La consulta estaba dentro de un chalet con muy buen aspecto. En la puerta me recibió el médico que me atendió por espacio de hora y media; sí, lees bien, hora y media. Después de contarle lo que me había sucedido, y de contestar a algunas preguntas que me hizo, me tumbé en la camilla y me hizo una exploración bastante más detallada que las que me habían hecho los dos médicos que me vieron el sábado y el lunes. Las sospechas ya estaban confirmadas: rotura fibrilar en el gemelo interno de la pierna izquierda, por lo que la eco era puro formalismo; aún así me la hizo.

En todo momento me sentí cómodo; tanto es así que cuando me propuso colocarme unas cuantas agujas (resulta que además de médico es acupuntor y homeópata) no tuve ningún reparo, a pesar de que nunca me lo habían hecho. Tengo que decir que apenas me dolió; no puedo decir que fuera una experiencia gratificante, pero no estuvo mal.

Aparte, me recetó varios medicamentos homeopáticos que espero me sirvan para recuperarme mejor. Tengo que estar dos semanas sin hacer deporte, y pasado ese plazo volver a trotar. Me dijo que calcula que en una semana o diez días más estaré de nuevo haciendo deporte; el pádel, cuando esté plenamente recuperado.

La rabia es que esta clínica está concertada con la Mutualidad General Deportiva; de haberlo sabido, hubiera ido directamente sin pasar por aquella clínica cutre el lunes.

Ahora, a recuperarse.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Justo ahora...

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza en la misma piedra. Supongo que no se dice por decir, y que una y otra vez nos encontramos con situaciones parecidas.

En mi caso, y en lo que tiene que ver con este blog, vuelvo a pasar por una lesión en el gemelo, después de algo más de tres años desde la anterior, que coincidió con mi feliz entrada en el club de atletismo de Majadahonda.

Como no podía ser de otra forma, la lesión no me la he hecho corriendo; de hecho, desde el maratón, por uno u otro motivo no había corrido más que para llegar a coger el bus o el metro, y todos mis esfuerzos se habían centrado en el pádel. Empiezo a recordar que hace tres años también fue un partido de pádel el que me acabó de romper el gemelo.

Otra vez es el gemelo de la pierna izquierda, que la semana pasada me estaba dando algún aviso en forma de tirantez, aunque no hice demasiado caso (tonto de mí). Eso, unido a jugar bastantes partidos de pádel en el plazo de una semana, y a no estirar apenas después de terminar, han hecho que me encuentre donde estoy, en el dique seco.

Nunca había sentido la famosa pedrada hasta el sábado pasado, cuando en la clase de pádel tuve que girarme para ver qué me había golpeado en el gemelo; evidentemente, no había ni piedra, ni pelota, ni nada de nada. La causa estaba dentro.

Fui al Pta de Hierro, a urgencias; digo fui, pero la verdad es que me llevó Ana. Allí la traumatóloga me exploró y rápidamente concluyó que era una rotura fibrilar. Vendaje compresivo al canto, hielo, ibuprofeno y paciencia, como ya suponía.

Aprovechando mi licencia con la federación madrileña de atletismo, el pasado lunes acudí a una clínica traumatológica de la Mutualidad General Deportiva, con la esperanza de que me dieran un diagnóstico algo más preciso que me ayudara a decidir si era o no conveniente seguir las recomendaciones de Valle, la fisio que va al club, de que las roturas hay que tratarlas con fisioterapia desde el principio. Pero fui a dar, oh mala suerte, con una clínica sin ecógrafo, y con un médico bastante malo, que se limitó a confirmar lo que ya me habían dicho el śabado. Tres euros de parte de accidente deportivo tirados (eso sin contar que la tarde del lunes la tiramos del todo Ana, la nena y yo).

En fin, que como no estoy yo muy seguro de nada, mañana voy a hacerme una ecografía muscular en Villanueva de la Cañada, para confirmar la gravedad de la lesión, y a partir de ahí veré qué hago, que nada tiene que ver con los planes que tenía para estas semanas (jugar partidos de cierto nivel en la despedida de la liga de pádel, correr alguna carrera este próximo fin de semana, y atreverme por fin con la duatlón de Valmojado el 5 de junio; todo a la porra).

Sólo me queda paciencia y poco más, porque ésta me la curo bien cueste lo que cueste.

jueves, 29 de abril de 2010

Semana final: viernes y sábado

Calma total, que es lo que toca. Eso fue lo que me impuse para el viernes y sábado. Nada de deporte, ni siquiera salir a trotar un rato. El único esfuerzo, empujar el cochecito de Andrea. Aprovisionarme bien de orejones, higos secos y otros manjares. Organizar todo con Ana para ver dónde nos íbamos a encontrar el día de la carrera, y esperar que llegue el gran día.

Del viernes al sábado pude dormir bastante, que era lo aconsejable. Antes de acostarme dejé toda la ropa preparada, porque el sábado iba a ser un poco loco para sacar tiempo. El sábado, entre pitos y flautas no me acosté demasiado pronto -tuvimos un bautizo-, pero ya estaba todo hecho. Todo listo para el gran día.

viernes, 23 de abril de 2010

Semana final: jueves. Expodepor y otros

Parece mentira, pero no ha sido hasta este día que he empezado a sentirme con verdadera ilusión por correr el maratón. A medida que me acercaba al Pabellón de la Pipa en la Casa de Campo y me iba cruzando con gente que llevaba un gran bolsón de papel con el logo de Adidas, me ha ido entrando una especie de subidón. Sí, persiste un cierto miedo normal ante algo desconocido, pero lo afronto desde una perspectiva positiva. (¡Podemos! ¡Podemos, sí!)

La feria, pues más o menos lo esperado. A la entrada, lo primero de lo que me ocupé fue de sacar mi dorsal, que a eso iba. Proceso sencillo: enseñar DNI, me entregaron el chip y un sobre con el dorsal, caminar hasta una zona de comprobación del chip, todo ok, y después recoger la bolsa del corredor y la camiseta.

Como decía, la feria fue lo esperado. Los expositores iban desde marcas de ropa deportiva (Adidas, como patrocinador, Reebok, Kswiss -que no sabía que tenían zapatillas de correr-, Saucony, etc), tiendas de ropa deportiva, productos energéticos, maratones de diversos lugares, centros médicos deportivos (ahora contaré mi experiencia en un centro de podología), y revistas especializadas, entre otros.

En el expositor de Corricolari conseguí por fin mi carné de socio, y me llevé -creo que por la cara y por el despiste de la comercial- un montón de regalos: el libro "Desafío al maratón", un buff de Corricolari, una cantimplora, un zumo, una barrita de muesli y una ampolla de glucosport. La experiencia en el centro de podología se resume en que quise confirmar mi tendencia pronadora y después de pasar allí cerca de media hora esperando, lo único que me dieron fue un gráfico de presión y me dijeron que estaba bastante compensado, pero nada más ("Va-usté-a-la-mierda", que diría el Cansino histórico, de José Mota)

Mi intento por llevarme una bolsa de pasta de un expositor italiano fue baldío, y lo único que conseguí fue un vasito con un café solo, que no estaba mal.

Después de salir de la feria me fui a hacer el último entrenamiento con mis compañeros. Estuvimos hablando sobre el día de la carrera, hora a la que quedaremos (7:15 a.m. en Majadahonda), ritmos, etc. Parece que vamos a optar por ir aproximadamente a 5'10" los primeros kilómetros, lo que nos va a permitir marchar en grupo probablemente hasta el medio maratón; después de eso, en función de cómo se vea cada uno, tiraremos más o menos. Lo que está claro es que queremos ir juntos en la medida de lo posible. Ya se verá luego cómo sale.

Pues nada, que el maratón ya está ahí. Cuenta atrás: tres...

jueves, 22 de abril de 2010

Semana final: miércoles

Ayer lo único que hice fue pelotear un rato con Ana al pádel, pero vamos, sin excesos. Hoy toca ir a recoger el dorsal, y luego a entrenar un ratillo, que imagino que haremos más o menos lo del martes.

Estoy un poco descuidado con el tema de la alimentación, como durante los últimos meses; espero no acordarme de ello el domingo. Para estos tres últimos días intentaré controlarme un poco.

Mañana cuento qué tal en Expodepor.

Semana final: martes

Tal y como nos indicó Valle, el martes tocó tomarlo con calma. Nos fuimos a rodar un rato por el parque y terminamos con unos estiramientos, que no hay que forzar. Seguí con algunas molestias en el gemelo derecho, pero nada serio.

Ángel nos dio la camiseta con la que correremos la maratón. Pegas: es azul marino, y en mi caso es pelín justa, pero no creo que me dé problemas. Por lo demás, es bastante chula, y a caballo regalado...

martes, 20 de abril de 2010

Semana final: lunes

Pues nada, que ya sólo quedan unos días.

Javier comentó que él y otros iban a quedar con Valle, la fisioterapeuta que va a la pista, para hacerse una descarga previa al maratón. Me animé, y allí estaba yo a las 17:30 dispuesto a que me descargaran todo lo posible, que falta me hacía con el fin de semana tan intenso que había tenido.

La sesión fue muy bien. Valle es muy maja y me estuvo indicando cosas que tengo que hacer no sólo estos días, sino en general, en cuanto a descargas, estiramientos, etc. Todo ello encaminado a prevenir lesiones. Para estos días, puesto que no nos vamos a meter mucha caña, hay que estirar bastante rato, que es lo que más nos cuesta normalmente.

Salí algo dolorido como es normal; sobre todo en los gemelos, que es lo que más castigado tengo. Estuve estirando tranquilamente un buen rato, y a casita.

Hoy me encuentro mejor, y se supone que en el entrenamiento de esta tarde Héctor no nos meterá demasiada caña. Mañana contaré...

Rumbo al maratón. Semana 11

Ya falta bien poco para el maratón. El día 11 tenía claro que no iba a correr la media maratón de Madrid, donde lamentablemente este año perdió la vida un corredor de tan sólo 31 años. Así que la semana 11 comenzó con un rodaje el día 12; no me puse objetivo, tan sólo rodar por sensaciones. Salió casi una media maratón en 1h46'. El martes 13 tiramos por lo suave, que no era cuestión de forzar. Yo venía un tanto cansado del rodaje del día anterior; JuanPe estaba tocado y sólo hizo una de las vueltas con cuestas; el resto las hice con Rubén, básicamente charlando, para que te hagas idea de lo que me esforcé.

El jueves estaba previsto hacer algún tipo de test (2x6000, 2x4000) para ver qué tal llegamos de preparación. Problemas burocráticos en Pozuelo me impidieron realizarlo, así que al día siguiente lo hice por mi cuenta, al lado de casa. Opté por el 2x4000, recuperando 90" entre cada uno de los 4000; el primero era a ritmo supuesto de maratón. Me salió a 5'06", y fui creo que bastante bien. Con el segundo yo creo que me equivoqué, porque partiendo de que tenía que hacerse a ritmo de 10000, está claro que hoy por hoy no estoy para ir a 4'01". Pero bueno, lo terminé no mal del todo, y con un buen chaparrón.

Al día siguiente no pude dar clase de pádel por la lluvia, pero sí hubo suerte y pudimos disputar el partido de la liga que nos tocaba por la tarde, y fueron casi 2 horas dale que te pego, pero al menos ganamos. El domingo 18, a una semana justa para el maratón, Ana y yo fuimos a correr la carrera popular de Colmenarejo. Este año queríamos correrla con Andrea, pero el tiempo y su estado físico no acompañaron. Como no convenía forzar mucho, la hice al ritmo que me marcó Ana; sin problemas. Se notó la crisis en la escasísima bolsa del corredor. Aún así no nos resistimos a seguir yendo a una carrera donde el ambiente es más que bueno, y que nos pilla al lado de casa.

Por la tarde, para rematar el fin de semana, partido de pádel en Pozuelo, otra vez casi dos horas, a lo cual una de mis piernas estuvo a punto de decir "hasta aquí hemos llegado", pero no, aguantamos bien, y aunque no terminamos el partido, nos fuimos por delante en el marcador.

Entramos en la semana final. Como es natural, las zancadas se acortarán y daré una cada día ;-)

Rumbo al maratón. Semanas 9 y 10

La Semana Santa fue más bien escasa en entrenamientos. Comencé con un rodaje de 70' el martes 30 a la hora de comer, donde me encontré bastante bien. El resto de la semana estuvo marcada por los últimos días de mi madre, que finalmente se nos fue el sábado 3. Fácil entender que la semana 9 pasara así de inadvertida.

La semana 10 comenzó con un rodaje de 60' el lunes 5 a ritmos medios; el martes 6 tocó volver a los entrenamientos en la pista, con un 5x500 rec 1' más bien fuertecito; pero me apetecía desfogarme un poco. Normal, ¿no? Problemas logísticos y climatológicos hicieron que no volviera a correr hasta la semana siguiente, pero eso ya es para la próxima zancada.


miércoles, 31 de marzo de 2010

Rumbo al maratón. Semana 8

Esta pasada semana la comencé el lunes con un rodaje de 90', recorriendo más de 18 km, es decir, algo por debajo de 5'/km. Esta vez no cometí el error de la semana anterior, y no tuve los contratiempos estomacales ni de rozaduras, aunque se me acabó la pila del MP3, y me tocó hacer casi 40' sin música.

El martes volví a la pista. Héctor nos metió un poco de caña en plan circuitos, y terminamos con un 2000 por la hierba, que hice gustosamente y a buen ritmo con Juan Pedro. Me noté falto de ritmo, pero aguanté el tirón.

28 de marzo. XXX Media maratón de Ciudad Universitaria. Madrid.

Entre pitos y flautas, pádeles y demás, me planté el domingo en la media de Ciudad Universitaria. Ya la había corrido hace dos años -entonces sólo completé dos vueltas- y me lo había tomado como rodaje para preparar el maratón, más teniendo en cuenta que iba a dar la primera vuelta con Ana.

El día acompañó y a pesar del cambio de hora fuimos muchos los que nos juntamos allí para disfrutar de las anchas calles de la zona de Moncloa,- Ciudad Universitaria.

Como ya he comentado, acompañé a Ana en los primeros 7 km. Fue un ritmo más que cómodo, sin agobios. No estoy acostumbrado a correr carreras así; ojalá lo hiciera más a menudo. Ritmos entre 5'40" - 5'50" que me permitieron disfrutar del momento. Además, la sustitución en el circuito de la subida al Faro por la vuelta al Paraninfo me vino bien. Pasé 3 veces por delante de mi trabajo; si es que ni en domingo me libro, jeje.

Pero cuando dejé a Ana entrando hacia la zona de meta, el tema ya fue distinto. No quise cebarme, sino coger un ritmo que sin forzar demasiado me permitiera darme un poco de caña. Me encontré bien, y pude ver lo que se siente al adelantar y no ser adelantado. Terminé en algo más de 1h43', pero eso es lo de menos. El maratón está cada vez más cerca, y 21km más en las piernas no vienen nada mal.

jueves, 25 de marzo de 2010

Rumbo al maratón. Semanas 6 y 7

Sigo preparándome como y cuando puedo. Así han transcurrido las dos últimas semanas.

El martes después de la media maratón de Villalba salí a correr 65', a ritmo medio. Era tarde y se trataba de hacer algo, que menos da una piedra. Al final, 14 km, que todo suma.

El jueves tocaron series; en concreto 15x300m recuperando 45'. Con el Garmin programado todo es más sencillo, aunque hacerlas solo no es lo más recomendable, pero es lo que hay. Las hice un pelín más rápido de lo esperado, pero me encontré bien.

El domingo 14 hice un rodaje de 60' muy lento, a ritmos por encima de 5'30", algo a lo que no estoy acostumbrado, pero que me vino bien para soltar un poco.

La cagada vino en el martes de la semana siguiente. Salí comido del trabajo (demasiado comido) y a las 3 de la tarde me puse a correr. Equivoqué el ritmo, y la digestión se me medio cortó, así que fue un poco desastre. Encima se me ocurrió la brillante idea de ponerme los mismos pantalones que me hicieron rozadura en la Intercampus, y que no son para rodar largo, y los últimos kilómetros los hice escocido en los muslos. Una y no más, santo Tomás.

Entre pitos y flautas, puentes, fiestas, pádel y el tema familiar ya no salí más a rodar esta semana. Otra semana menos. La que viene toca la media de C. Universitaria.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La mejor zancada hasta el momento

7 de marzo. Medio maratón de Collado Villalba, "La Tragamillas". Madrid

Un año después, de nuevo en Villalba. No tenía claro si iba a tomarlo como un rodaje o como algo más serio. Al final opté por lo segundo.

No quiero enrollarme mucho, así que intentaré resumir.

Novedades en esta carrera:
  • Fui de menos a más
  • Corrí con música
  • Componente emotivo (es lo que tiene tener a mi madre ingresada en el hospital)
  • El Garmin funcionó correctamente
Consecuencias:
  • Llegué bastante fresco a los kilómetros finales, en los que el año pasado me había arrastrado; esta vez fui yo el que adelantó a otros corredores.
  • Los kilómetros se me hicieron de lo más llevadero, casi sin darme cuenta, de verdad
  • Disfruté mucho de la carrera con la gente que animaba, con la música en directo, con alguna que otra broma durante el recorrido
Es que no tengo cosas negativas que decir de la carrera, de verdad. Por primera vez acabé una carrera plenamente satisfecho. Cansado, sí, pero muy contento de cómo había ido todo.

Ni el ir solo (aunque me encontré con María en un par de ocasiones antes y durante la carrera), ni las dificultades para encontrar aparcamiento, ni la ausencia de mis nenas, ni el frío... nada me afectó negativamente, y al final llegué a meta esprintando (no a tope, pero bastante fuerte) completando el recorrido en cerca de dos minutos menos que el año pasado, que no está nada mal. Curiosamente, llegué 15 puestos por detrás de lo que lo hice hace un año. Más nivel, supongo.

Fue una carrera especial y sobre todo emotiva, pero es algo que me permito guardarme para mí.



(Estas fotos de la carrera las he obtenido de la web oficial)

Llegada a meta:


Rumbo al maratón. Semana 5

Esta quinta semana ha venido marcada por la hospitalización de mi madre. Ni que decir tiene que eso ha influido en los entrenamientos, ya que no he podido ir a la pista y me he tenido que apañar por mi cuenta.

El miércoles y el viernes salí por la mañana a rodar 45'. La idea era ir a ritmos bastante lentos, controlando pulsaciones. Más o menos lo conseguí, aunque algunos tramos me pasaba de valor, pero ir más lento suponía ir andando, así que me rebelé e hice una cuesta a ritmito, para soltarme. Tampoco quería forzar mucho, porque el domingo tenía el medio maratón de Collado Villalba, que aunque no sabía si lo iba a correr más o menos rápido, no quería condicionarme por los entrenamientos de esa semana.

En la próxima zancada, mi experiencia del domingo en Villalba. Otra semanita menos para el maratón...

Ah, olvidaba decir que me he suscrito a Corricolari. Razón fundamental, ahorrarme la inscripción al medio maratón de Ciudad Universitaria, pero además de recibir la revista todo el año, creo que me vendrá bien con los descuentos en productos y carreras.

Rumbo al maratón. Semana 4

Se me ha ido un poco la olla (con razón) estos últimos días, y ahora ya no sé si podré coger bien el hilo, pero bueno.

La semana 4 ha sido semana de series. El martes, un poco castigado por el forzoso rodaje atrasado al lunes, tocaron 5 (creo que fueron 6, pero bueno, no estoy seguro, y el Garmin sólo recoge 5) de 450m recuperando 1'30", y a un ritmo curioso, fuertecito como viene siendo habitual en las últimas semanas. Pero bueno, aguanté, que era de lo que se trataba.

El jueves, más series, esta vez por la calle 1, obligados por el estado de la zona exterior, completamente encharcada. 2x800, 1x1500 (olvidé quitar el autolap en el Garmin y me lo contabilizó como 1000+500) y otro 2x800. Fui con Fernando, y a ratos se nos unía Juanpe y no sé si alguien más, Isidro tal vez. Durillo al principio, pero conseguimos llevar un ritmo bueno sobre todo en las últimas series.

El domingo por la tarde terminé la semana con un rodaje que en principio iba a ser de 90', pero por ponerme a trastear con el Garmin ya empezado el ejercicio, me salieron 9' de más. Rodaje progresivo, estuvo bien. Otra semana menos.

martes, 23 de febrero de 2010

Rumbo al maratón. Semana 3

Como se verá, la semana se ha prolongado un poco más de lo esperado.

El martes 16, en vista del mal tiempo que hacía, con mucha lluvia, Héctor optó por un entrenamiento más basado en ejercicios de estiramientos, fuerza, etc, dentro y fuera del gimnasio, todo ello intercalando varias vueltas a la pista por la calle 8, a buen ritmo. Un poquito de machaque físico general que no viene mal.

El jueves 18 pude llegar un poco antes y rodé más tiempo del habitual (unos 22'). Después, 2x3000m. Fui con Héctor y Fernando (en algún momento se nos unió Igrise), y el primer 3000 lo aguanté relativamente bien, teniendo en cuenta con quién iba, pero consciente de que recuperando sólo 3', el segundo 3000 iba a ser otro cantar, y así fue, al menos a partir del 1500, donde las fuerzas ya cayeron. Aún así no me puedo quejar, porque el segundo sólo lo hice 5" más lento. Eso sí, mis compañeros, en 1500m me sacaron unos 150m. Es lo que hay.

La climatología y los partidos de pádel aplazados me obligaron a postergar el inevitable rodaje. El jueves, en el entrenamiento, Héctor me dejó caer que ya tenía que ir haciendo rodajes más largos, aumentando el ritmo por tramos. Así que ayer lunes salí por la tarde pronto, a pesar de la lluvia, a rodar 90'. No fue mal la cosa, salvando una subidita cuando ya llevaba unos 65'. Empecé a ritmo de 5'-5'20"/km durante 55', subiendo los 20' siguientes a ritmo entre 4'45"-5'/km, y para terminar, 15' a ritmo un pelín más alto (entre 4'30" y 4'45"/km) Noté la falta de costumbre, pero no lo pasé mal, y no se me hizo demasiado largo. En total, 18km. Rodajes más largos llegarán...

Hasta aquí la semana 3. Ah, también aproveché para inscribirme a la media maratón de Villalba, que será el día 7 de marzo. Estoy pendiente de hacer lo propio con la media de Ciudad Universitaria. En su momento veré a qué ritmos las hago.

Esta tarde empiezo la semana 4... miedo me da.

jueves, 18 de febrero de 2010

Rumbo al maratón. Semana 2

Vamos con la semana 2. Sí, he escrito la primera semana hace un rato, pero es que voy con retraso y si no se me va a acumular el trabajo...

Nos fuimos a Sierra Nevada. No, no se trataba de cambiar a entrenamiento en altura, sino de escapar tres días a ver si esquiábamos un poco. Dejo para otra zancada la visita que a causa del mal tiempo hicimos el lunes 8 al CARD (Centro de Alto Rendimiento Deportivo) que hay en la estación de Sierra Nevada.

Martes y miércoles intentamos aprovechar la poca tregua que nos dio la climatología. Teniendo en cuenta que yo esquío una vez cada 2-3 años, cuando lo retomo es casi como si empezara de cero, y cansa. Vaya que si cansa. Sobre todo los cuádriceps.

Estas mini-vacaciones hicieron que me perdiera (¡oh, qué pena!) una estupenda sesión de entrenamiento el martes consistente en 10x500m.

Así que el jueves 11, más bien tirando a cansado nos enfrentamos a 3x2000m por la hierba. A falta de Juan Pedro, nos vimos Fernando y yo rodando solitos a ritmos que iban a estar por debajo de 4', pero que al final estuvieron pelín por encima (yo no daba para mucho más).

Castigadito como andaba, no se me ocurrió nada mejor que salir a rodar el viernes 12 a hacer una horita a 5'/km. Se me hizo un poco largo, más que nada por el cansancio acumulado, y por ir todo el rato por asfalto, pero estamos en invierno y los viernes no puedo salir a rodar antes de las 8 de la tarde.

El sábado fue el remate: clase de pádel por la mañana, y más cansado todavía, partido de liga por la tarde (a pesar de ganar, fue un partido para olvidar).

Así que el domingo, siguiendo el precepto bíblico, tocó descansar...

Fin de la semana 2.

Rumbo al maratón. Semana 1

Bueno, como ya decía en la zancada anterior, como no tengo un plan escrito, la cuenta de las semanas ha empezado de una forma arbitraria. Digamos que a partir del 1 de febrero, ¿vale?

Antes de nada, tengo que contar que llevamos unas semanitas, desde que volvimos de vacaciones, en los que a pesar de mi más que notable apatía me he visto arrastrado por un grupo que a veces me pregunto si es donde debería estar realmente. Fernando, Juan Pedro, Javier (cuando viene), Héctor -que se nos une a veces-, Igrise (no sé si se escribe así) marcan unos ritmos que no sé si son los más adecuados para mí. Sí, mantengo el tipo, pero...

Veamos cómo fue esta primera semana de preparación:

El martes 2, tocaron cambios de ritmo. Se trataba de hacer 20 cambios de un minuto, bajando el ritmo durante 45 segundos. Lo hice con Fernando y Juan Pedro. No estuvo nada mal, aunque 20 repeticiones son muchas. Los ritmos de recuperación estuvieron en torno a 5'/km, y los ritmos de cambio variaron desde los 3:25'/km hasta los 4'/km. Los tres aguantamos el tirón, pero en la última a Juan Pedro le dio por apretar y Fernando se quedó un pelín.
Datos del ejercicio

El jueves 4 había que variar y hacer algo más larguito, así que Héctor se descolgó con 6x1000m recuperando 1 minuto. Aquí es donde yo me pregunto si estoy haciendo lo que debo, porque al principio Héctor dijo que teníamos que hacerlo a ritmo 15 segundos más lento que nuestro ritmo de 10000m. Suponiendo, que es mucho suponer, que yo me muevo en ritmos de 4'/km, tendría que haber ido a 4'15"/km. Pues nada, nada, mira tú mismo los datos del ejercicio y juzga. ¿Explicación? Héctor se vino con nosotros a hacerlo. Y mira tú que Fernando está contenido, pero Héctor es mucho Héctor...

El viernes salí a rodar por asfalto al lado de casa 55', intentando llevar ritmos cómodos (la idea era ir entre 5'-5'20/km) y aunque no fue un rodaje uniforme, al final me salieron 5'09" de media. En los últimos minutos tuve que bajar un poco el ritmo, e incluso estuve a punto de parar porque el cuádriceps de la pierna izquierda empezó a hacer cosas raras, supongo que pasándome la factura de martes y jueves.

Completado con clase de pádel y poco más, hasta aquí la semana 1 rumbo al maratón.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Probando zapatillas (II)

Año y medio después me vuelvo a encontrar con la oportunidad de probar en la pista un nuevo modelo de Nike; tan nuevo que ni siquiera está disponible todavía en tiendas: la Lunar Glide. (Aunque bueno, no sé, mirando en internet parece que no son tan nuevas; en fin, es lo de menos).

Aunque empecé el entrenamiento con mis Air Structure de siempre, después del rodaje decidí probar. ¿Por qué no?

Según nos cuenta una de las personas que se encarga del tema, la Lunar Glide tiene una tecnología nueva que hace que sea válida tanto para pronadores, neutros, e incluso supinadores (ya me explicarán cómo). La otra opción son las Vomero, claramente para neutros, así que yo tiro por las primeras.

Lo primero de todo es que por falta de un 10.5 tengo que calzarme un 10, pero para mi sorpresa noto que no me aprietan, así que a rodar. Los compis ya han salido a hacer 4' de carrera continua, así que Miguel Ángel Maciá (con Vomero) y yo acortamos para cogerles.

Las primeras sensaciones son extrañas. Muy blanditas; ligeras, sí, pero muy blanditas, y corriendo sobre el césped irregular de nuestra pista se nota aún más. No sé, no me acaban de convencer, pero vamos a darles un rato más a ver qué tal. Está claro que no tienen el grosor en la suela de mis Air Structure y eso se nota.

Completo otras dos series de 1000m con Fernando y Carlos Varo, a ritmo considerable, y aunque no voy mal porque son ligeras, no me siento del todo cómodo en cuanto a la amortiguación. Después nos toca un poco de físico y multisaltos... pobres zapatillas, van a acabar llenitas de arena.

Para el final Héctor nos ha reservado unos 120 m por pista, así que tendré ocasión de probar las zapatillas donde claramente parece que dan mejor resultado. Se trata de salir de meta, hacer la curva completa, y en la salida del 1500m coger calle libre para llegar a la 1 unos 20-30 metros después.

Hacemos cuatro repeticiones, y pruebo en calles medias y exteriores. La verdad es que son ligeras y me siento mucho más a gusto, así que supongo que para correr por asfalto vendrán muy bien. Según comentan Fernando y Héctor, para un buen maratoniano son perfectas. Pero claro, 120€...

Técnicamente bien. Estéticamente no me entusiasman, la verdad. Seguiré con mis Air Structure...