23 de enero. Cross Universidad Camilo José Cela. Villafranca del Castillo (Madrid)
viernes, 29 de enero de 2010
Crosses universitarios... por fin
23 de enero. Cross Universidad Camilo José Cela. Villafranca del Castillo (Madrid)
martes, 12 de enero de 2010
San Silvestre Vallecana 3.0
He releído mi zancada de la Sansil 2008 para saber si por entonces tenía o no previsto correr la de 2009. No lo recuerdo bien, pero creo que la idea inicial era no correrla, aunque el aliciente del estreno de Rubén me hizo cambiar de idea.
Dudé entre inscribirme o no, pero al final lo tuve claro: puesto que iba a acompañarle en su puesta de largo en esto de la Sansil, no parecía lógico no entrar con él en la meta, así que nada, a apuntarse, que las camisetas Nike no están nada mal :-)
El día 29 quedamos para recoger camiseta, chip, y todo lo que nos dieran con la inscripción. Tuve algún problema para que me dieran la pulsera de <42', pulsera que sabía que no iba a tener que utilizar, pero nunca se sabe, que imprevistos siempre pueden darse. Últimos consejos e instrucciones a mi neófito compañero para que el día D todo saliera a pedir de boca...
Y llegó el día D. Tuvimos un malentendido con la boca de metro donde habíamos quedado, pero quedó rápidamente resuelto, y con la misma rapidez nos dirigimos al guardarropa. Ahí fue donde empezaron mis problemas.
Los dos años anteriores no había tenido ninguna dificultad para dejar mi mochila en una de las furgonetas de la organización; es más, yo que no suelo usar guardarropa, tenía que reconocer que funcionaba francamente bien. Funcionaba, sí, en pasado, porque lo de este año fue un caos. Vale que hubiera un problema en la línea 1 de metro; vale que muchos llegáramos a última hora. Todo eso se puede comprender. Lo que no se entiende es que teniendo la experiencia que tienen en años anteriores, y sabiendo que el número de inscritos ha crecido bastante, muchos tuviéramos que cargar con la mochila porque veíamos como una tras otra las furgonetas se iban cerrando a la voz de "ya no tenemos más sitio". Me queda el consuelo de que Rubén tuvo más suerte y pudo dejar su mochila. Y que conste que lo de correr con mochila al final no fue para tanto, pero tengo derecho al pataleo, ¿no?
En fin, que aún nos sobraba tiempo, así que nos dedicamos a evacuar, calentar en el Paseo de la Habana, y esperar a que llegara la hora; que llegó, sí, y bien cargadita de lluvia. Justo al comienzo fue cuando más jarreó. Buen ambiente, como siempre, mucha gente... para mí lo de salir tan atrás era nuevo, pero tenía el aliciente de ver a mi amigo Rubén disfrutando de su primera Sansil para la cual se había estado preparando este último año. Black Eyed Peas para subir la temperatura, cuenta atrás con las oportunas doce campanadas... y ¡¡allá vamos!! Como es lógico, la subida por Concha Espina fue lenta, lenta. Íbamos con calma, adelantando cuando podíamos, pero siempre al ritmo que Rubén marcara. Primer kilómetro en ¡¡¡¡¡7'38"!!!! Sí, es lo que tiene ir con el mogollón, que te lo puedes tomar con mucha calma :-)
Después del paso por el km 2 llegó una bifurcación que al coger por la derecha en lugar de por la izquierda hizo que no se registrara nuestro paso por ese punto en las alfombrillas de la organización. En fin, lo de Cruza al otro lado que decía el lema de este año no nos salió demasiado bien. Ellos se lo pierden (ja, seguro).
Pero ahí seguimos, mojándonos en todos los sentidos, corriendo, adelantando, sintiendo los ánimos del público, y a buen ritmo, porque desde el kilómetro 2 aceleramos y el resto de la carrera la hicimos a ritmos medios inferiores a 5'30"/km, que tampoco está nada mal. Sorteamos (o no) charcos, y seguimos adelante.
El segundo paso de control (km 5) sí que quedó registrado (29'37"), que teniendo en cuenta la progresión, nos hacían mirar con optimismo la posibilidad de bajar de los 60' al final. Digo nos, pero el único que lo miraba era yo :-)
Y llegó otro de los momentos esperados: el encuentro con la familia de Rubén. Este año él había saltado de la barrera al asfalto, y le tocaba vivir desde el otro lado la emoción de encontrar a la gente querida dando aliento. Fue rápido, como suele ser siempre, pero intenso ;-) Además, se situaron poco antes de la parte más dura, la de subida por la Avenida de la Albufera, y recibir ánimos en ese punto contribuye a afrontar el tramo final con energías renovadas. (Este blog admite imágenes del esperado encuentro ;-))
La subida fue mejor de lo esperado; no había tanto apelotonamiento como podía esperar, y pudimos subir un tramo a buen ritmo; reconozco que quizá fue demasiado para esas alturas. El apoyo de la gente da alas, pero los 8km anteriores también pasan factura. Rubén hizo bueno mi consejo de que andar no era para nada deshonroso, así que hicimos un tramo al paso (buen paso), tomando aliento para afrontar el último kilómetro.
Seguimos adelantando gente, una vez recuperado el aliento, y nos dirigimos sin remedio ya hacia la meta. Debo reconocer que me sorprendió la fuerza con la que Rubén llegó a la meta, adelantando a troche y moche. ¡Así da gusto acompañar a la gente! Lástima que el vídeo fuera tan cortito...
¡¡Esa llegada esprintando!!
Pero todo eso es lo de menos. El puesto, la marca... poco importa comparado con la satisfacción de haber completado la carrera. A veces se me olvida, así que gracias Rubén por el rato tan bueno que compartimos, y por la visita posterior al estadio de Vallecas. Espero que éste sea el comienzo de muchas carreras compartidas. Pero para eso tienes que cuidar ese tobillo...
martes, 27 de octubre de 2009
Crosseando por el Pilar
Tal y como había quedado allá por el mes de mayo, volví al Barrio del Pilar a correr el mismo cross pero en distinta fecha.
Esta vez el tiempo acompañó algo más, y a la happy family se unió un nuevo corredor, nuestro amigo Jorge, el papá de Leyre. Y allá que fuimos.
Nada más llegar nos encontramos con Ángel y María Luisa. Esta vez no hubo más representación del club y, bueno, María Luisa, que arrastra una lesión desde hace tiempo, no corrió. Así que poco majariego para defender los colores, jeje.
sábado, 10 de octubre de 2009
Lo que nos cuesta correr...
Para los que nos gusta esto de correr es una gozada mirar el calendario y tener el bendito problema de elegir qué carrera correr un fin de semana cualquiera; pero no es menos cierto que de un tiempo a esta parte hay un factor que está influyendo -según lo veo yo, de forma negativa- a la hora de tomar esa decisión: el precio de las carreras, porque tampoco es raro comentar con otros corredores lo caro que se está poniendo esto de correr.
Porque sí, al final todas las carreras se nos venden como una fiesta del deporte, y no digo que no lo sean, pero en algunos casos la entrada a la fiesta sale un poco cara.
En este enlace se puede ver la evolución en el precio de las inscripciones de algunas carreras populares de sobra conocidas. Sin negar el hecho de que organizar una carrera supone un esfuerzo considerable, cada vez percibo más entre la gente que me rodea la sensación de que algunos han encontrado en esto de las carreras la gallina de los huevos de oro. A todos nos vienen a la cabeza carreras gratuitas o con bajos precios de inscripción que aportan prácticamente lo mismo o a veces incluso más que otras con precios más propios de otro tipo de fiestas, y no me refiero exclusivamente a la bolsa del corredor.
Resulta curioso que en estos tiempos de crisis participar en estas fiestas del deporte resulte cada vez más caro ¿no?
(Esta zancada la di primero en la web de mi club, y me he decidido a traerla también aquí)
lunes, 24 de agosto de 2009
Pendiente de Natalia
Y así fue: cuando conecté el programa de tv en el ordenador acababan de llegar a meta. No sabía muy bien qué había pasado. Las cámaras se suelen centrar en los tres primeros, así que al ver que enfocaban a Natalia, pensé "¿habrá logrado medalla?"... y al momento veo que delante de su nombre hay un "1"... ¡¡¡ha ganado!!!
La entrevistan, y a Nuria también. Es un momento duro, porque aunque lo quiere celebrar, no puede. El público abuchea, ella sabe que la pueden descalificar... antes de eso, una imagen de esas para guardar: al poco de cruzar la meta, Natalia se va a donde está la etíope, tirada en el suelo; se agacha, le coge la mano que al momento besa, ternura, tristeza...
Me conecto a marca.com, y la dan como campeona del mundo. Al rato, en los comentarios un internauta dice que en la web oficial de los campeonatos aparece como descalificada. No quiero creerlo, pero apenas unos segundos después aparece también como última hora en la portada de marca.com. Y la fatal noticia se confirma. Encuentro por fin la web de los campeonatos y veo que efectivamente es así, que está descalificada.
Lo he pasado mal por ella. Llevo todo el día pensando en lo mal que lo estará pasando.
A partir de aquí, algunos detalles:
- Tratamiento que dio TVE durante la retransmisión. La sensación durante la retransmisión fue de que Amat Carceller, el periodista de la zona mixta, apoyaba a Natalia; menos mal. Supongo que después de algunas intervenciones desafortunadas, y del roce con Olmedo, se andará con ojo. Pero a partir de ahí, me parece que escurrieron rápido el bulto. Cerraron rápido la retransmisión en La 2, y casi casi lo mismo sucedió el ratito que pasaron a Teledeporte. No sé, creo que la noticia merecía un poco más de atención.
- Tratamiento en RNE. Éste sí que me fastidió. A las 9 de la noche volví a casa después de un paseo por El Escorial, con la esperanza de que el recurso de la Federación Española de Atletismo hubiera prosperado. Después de bastante rato centrados en el fútbol, se decidieron a tratar lo del 1500 femenino. Y lo que me remató fue que se metieran con Natalia, diciendo que se había equivocado con la estrategia. Qué bien se ven los toros desde la barrera. Si hubiera pasado limpia dirían "qué inteligente estuvo entrando por el interior".
- Tratamiento en marca.com y elpais.com. Tanto en un editorial del primero, como en un emotivo artículo del segundo he podido encontrar cierto consuelo, apoyo y comprensión para nuestra atleta.
- La web de la RFEA estuvo un pelín lenta. Cuando casi se conocía ya la descalificación, publicaban la noticia de que Natalia Rodríguez había quedado primera, y luego tardaron un rato en retirar sin más la noticia.
Ah, y para mí, NATALIA CAMPEONA DEL MUNDO. ¡¡VIVA ESPAÑA!! :)
A esta hora la web de Natalia Rodríguez está caída por saturación del servidor. Está claro por qué, ¿no?
jueves, 4 de junio de 2009
Esta vez le tocaba a Ana
El año pasado, por razones obvias, Ana no pudo participar en esta carrera y se dedicó al reportaje fotográfico. Así que este año fue ella la que corrió y Andrea y yo nos dedicamos a las labores de animación y fotos varias.
El día amaneció soleado, aunque había llovido el día anterior. Buena temperatura, buen ambiente, como suele suceder en esta carrera, que al menos para mí tiene el valor sentimental de que fue la primera que corrimos hace ahora ya 3 años.
Recogimos el dorsal de Ana y también el familiar, pues la idea era correr también la última carrera los tres juntos. Al final no pudo ser. Javi, mi cuñado amaneció en el hospital con apendicitis y sólo Ana corrió.
El circuito era igual que el del año pasado. Andrea y yo nos adelantamos para poder animar a Ana en dos puntos del recorrido bastante próximos y que luego nos diera tiempo a verla llegar.
¡El año que viene espero que la corramos los tres!
Aquí dejo algunas fotos de la carrera.
lunes, 23 de febrero de 2009
Dando apoyo
Yo tengo la vista puesta el fin de semana que viene en la media maratón de Collado Villalba, así que el pasado día 15 Andrea y yo nos fuimos a dar apoyo a Ana en un cross organizado por A.D. Marathon en el parque de las Cruces, en Carabanchel.
En esta época no es extraño, pero parece que Ana escoge días especialmente fríos para correr, y éste no podía ser menos. Mi idea era llevar a Andrea colgada, pero una vez más tuvimos que dejarla en el carrito. Pobre...
Antes de empezar la carrera Ana tuvo que luchar por que le dieran un dorsal que a pesar de haber reservado con tiempo, no aparecía por ninguna parte. Allí se encontró con Pedro, que no se pierde una, y los dos se vinieron al coche a dejar sus cosas.
El día era despejado, y el circuito pintaba bastante chulo: caminos de tierra, hierba, alguna subidilla... Me dieron envidia, pero no me importó estar a un lado, animándoles cada vez que pasaban. No me pareció que el nivel fuera excesivamente alto a juzgar por el ritmo de los primeros atletas, claro, que habría que haberme visto a mí ahí. Quién sabe, a lo mejor el año que viene me animo y la corro.
Pedro y Ana hicieron un digno papel. Ana incluso se picó con otra corredora e hizo un esprint al que no me tiene acostumbrado. Todo se pega menos la hermosura...
viernes, 9 de enero de 2009
Otra vez desde la barrera
No todo van a ser crónicas de mis carreras, así que te cuento que el día 28 estuve animando a Ana y a más gente del club en la San Silvestre Valmojadeña. Sí, podría haberla corrido, pero pensando en la vallecana al cabo de tres días, pensé que lo mejor era ver los toros desde la barrera junto con Andrea.
Llegamos a Valmojado en teoría con tiempo suficiente para recoger el dorsal de Ana y que pudiera darle la toma a Andrea justo antes de la carrera, pero nos encontramos con una cola considerable y un cierto caos para repartir dorsales y camisetas, lo que produjo un retraso de una hora en la salida.
Frío, bastante frío como para estar tres cuartos de hora viendo pasar corredores. Me situé a escasos metros de la meta, por donde los corredores tenían que pasar tres veces hasta completar los poco más de 8 km de la carrera. El aliciente de que corría bastante gente del club me hizo más llevadero el rato, sobre todo pendiente de sacarles fotos y animar. La verdad es que de vez en cuando no está mal quedarse fuera.
Algunas fotos de la carrera:

jueves, 30 de agosto de 2007
Osaka (III) ¿Decepción?
Entrar, encender el televisor y comenzar la final, fue todo uno. ¡Venga, chicos, que vosotros podéis!
Uy, Higuero está un poco atrás ¿no? Bueno, será su táctica. Incluso el ilustre José Luis González decía que estaba bien. Casado y Gallardo, mucho mejor colocados. Esto promete...
Pero se ha quedado en promesa. Higuero no se ha metido en la carrera en ningún momento, y tanto Gallardo como Casado se han desinflado en los últimos 150 m. Eso sí, este último ha conseguido puesto de finalista (séptimo) siendo, además, el primer europeo. No es lo que esperábamos, pero...
¿Decepción? Pues sí, es el titular más fácil. Y tengo que reconocer que en un primer momento es lo que se puede pensar; hasta yo me siento un poco decepcionado. Había muchas esperanzas, pero una vez más no ha podido ser.
Veo los comentarios de la gente en la edición digital del Marca, y alucino. Mucho forofo de sillón, como dice otro, que no tienen ni idea de lo que supone estar entre los 14 mejores del mundo en la distancia; que hacen suyas las victorias cuando un español gana algo, pero que hacen leña del árbol caído y se desentienden cuando el resultado no es el esperado; que dicen "hemos ganado" con la misma facilidad que "ha perdido" o "la ha vuelto a cagar".
Algunos van más allá y cargan las tintas contra atletas que no han alcanzado la final, como Manolo Martínez, Mario Pestano, Mercedes Chilla, Penti, Concha Montaner... Sí, puede resultar decepcionante a primera vista, pero cada persona es un mundo, y más allá del frío resultado hay más cosas. Un mal día lo puede tener cualquiera. Hay otros que prefieren no competir, lo que es tan respetable como competir aún sabiendo que no estás al cien por cien. Ellos se lo juegan toda una temporada en tres saltos, tres lanzamientos, o algo más de tres minutos. La comparación con otros deportes, en este caso sí que es odiosa.
¿Quiénes éramos en el atletismo europeo y mundial hace veinte años? Ahora destacamos incluso en disciplinas que muchos ni siquiera conocían. Pero sí, como no son campeones mundiales o europeos (que algunos sí lo son), no valen nada.
En fin, que vaya desde aquí mi admiración para todos los que le han echado coraje para representar a España en los mundiales de Osaka, aunque se hayan quedado en rondas previas. Para mí siguen siendo unos campeones. Y el año que viene, espera Pekín.
Osaka (II) ¡qué grande, Mayte!
(Vídeo de la final de 800 m femeninos)
Es otra de las atletas que me cae bien, junto a Marta Domínguez (qué pena que no hayas podido estar en los mundiales; se te echa en falta). Se la ve con la mirada tímida, a veces algo perdida, pero vaya pedazo de atleta.
A falta de televisión, y para no cantear mucho, me conecté directamente a la web de la IAAF para ver los resultados... "¡¡ha quedado tercera!!¡¡Qué pasada!!", pensé.
Y luego lo vi en la tele. Bueno, lo vi después de un buen rato, porque la valoración que el entrenador del Real Madrid hacía del primer partido de liga era mucho más importante, al menos a criterio de la misma cadena pública que se encarga de la retransmisión de los campeonatos. ¿Pero no se dan cuenta? ¡Ha quedado la tercera del mundo en 800 m, y ha estado a 17 centésimas de batir el récord de España! Me hierve la sangre.
Pedazo de 100 m finales que se marcó la vallisoletana. ¡Olé tus zancadas, guapa!
No quiero cerrar esta zancada sin mencionar a Rosa Morató, que acabó en puesto de finalista en los 3000m obstáculos, después de haber accedido como primera en su semifinal. Otra que seguro nos va a dar alegría.
Osaka (I)
En la primera jornada me quedé levantado hasta tarde, esperando al final del maratón, a ver si alguno de nuestros representantes (fundamentalmente Julio Rey) nos daban la primera alegría con alguna medalla o, al menos un buen resultado. No empezó con buen pie la cosa, aunque el décimo puesto de Chema Martínez (qué bien me cae ese tío) es digno de mención. A partir de ahora sólo se va a dedicar al maratón. Mucha suerte, Chema. Julio Rey abandonó, y José Ríos, que al parecer apuntaba alto durante la primera mitad de la carrera, terminó en el 17º puesto.
La noche siguiente, la misma historia. Esta vez, esperando a uno de los seguros del equipo: Paquillo Fernández. No pudo con el ecuatoriano Jefferson Pérez, pero sí sacó fuerzas en la última recta para lograr la medalla de plata al superar al hasta entonces segundo clasificado. Me acosté con amargura al saber que le habían descalificado, aunque no se sabía muy bien por qué; lo asumió como pudo, aguantando el tipo frente al micro. Afortunadamente, el recurso prosperó, como no podía ser de otra forma, y unas horas después pudo colgarse al cuello su merecida medalla. ¡Bravo, Paquillo!
Seguro que mucha gente se cabreó con él cuando supo que le habían descalificado. "Tendrías que haber asegurado la plata; por avaricia, te quedas sin nada". Y es que somos muy listos. Correr parece tan fácil... eso lo hace cualquiera. Sí, cualquiera. Que me lo digan a mí, que en 10km corriendo hago peor tiempo que Paquillo marchando. Estoy seguro de que si él no lo hubiera visto claro, no habría hecho ese esfuerzo final, que quedar 3º del mundo no es ninguna tontería.
Pero es que en este país somos así. Sólo vale el resultado. Si gana medalla, qué buenos somos todos; si queda por detrás, aunque sea en posición de finalista, es poco menos que una mierda, con perdón. ¿Realmente nos damos cuenta del mérito que tiene estar entre los mejores del mundo? No, sólo nos vale enfundarnos la roja para animar al equipo de fútbol, que lo más que consigue es quedar entre el 5º y el 8º, siempre, pero eso no nos importa. Dudo que esto cambie alguna vez. Es poco probable que en este campeonato consigamos un oro, pero aunque así fuera, cualquier noticia futbolística relegaría semejante éxito a un segundo plano.
miércoles, 1 de agosto de 2007
Reunión de Atletas (y II)
Y ahí estábamos, en un lugar privilegiado para seguir una prueba que a priori no pensé que me fuera a aportar tanto. Fue un descubrimiento muy afortunado.
Lo primero fue ver llegar caras conocidas, de esas que suelen verse en la tele en las grandes competiciones: nuestras saltadoras Ruth Beitia y Marta Mendía, y algunas de las mejores saltadoras extranjeras. Reconozco mi ignorancia, pero sí que me sonaba la sueca Bergqvist, una de las más grandes, aunque a tenor de su estatura nadie lo diría.
Igual que las lanzadoras de jabalina, llegar, dejar en el suelo las mochilas y comenzar su particular ritual, fue todo uno. Algunas sacaban cintas métricas para marcar al milímetro sus referencias; otras preferían un método más tradicional midiendo pasos. Las caras de concentración y, por qué no, ciertos nervios ya se empezaban a adivinar.
Comenzó el calentamiento; cada una a su manera. Me hacía gracia ver cómo se aproximaban al listón y justo al llegar delante giraban y seguían corriendo hasta completar un semicírculo; me impresionó Ruth Beitia cuando saltó a tijera el listón, que aunque más bajo de lo normal, no dejaba de estar a una altura considerable. Después de cada salto preparatorio, algunas buscaban a su entrenador para hacer ajustes de última hora. Y mientras tanto, como en un mundo aparte, Kaijsa Bergqvist. O al menos esa fue la impresión que me dio mientras estiraba, o levantaba la mano reclamando su turno en cada salto de calentamiento.
Y comenzó la competición. Algunas lo tenían desde el principio más complicado, porque entre tanta figura... pero ahí estábamos nosotros, el público, animando con nuestras palmadas y dando el último empujón en el aire.
Y hay que decir que dio resultado, o al menos eso parecía a ratos.
El listón iba subiendo, y las saltadoras iban cayendo poco a poco. Como era de esperar, quedaron para el final las mejores. Para mi sorpresa, Bergqvist cayó la primera entre las favoritas. Después Ruth Beitia. Entonces ya sólo quedaba la croata Vlasic. No le había prestado mucha atención hasta entonces, pero es que apenas la conocía, y no podía imaginar lo que nos tenía reservado.
Sabiéndose ganadora, y viendo la facilidad con la que iba superando las sucesivas alturas, decidió ir más allá. Subió el listón hasta 2'05, lo que de superarlo, suponía la mejor marca mundial del año, a sólo 4 cm del récord mundial de Kostadinova, que consiguió hace la ya la friolera de 20 años.
Aplaudimos, aplaudimos. Era un momento emocionante, ¡¡y lo superó!! Allí estábamos, emocionados con el salto de esta espigada atleta de 23 años, que miraba a su entrenador buscando aprobación, mientras le indicaba a los jueces que esperaran, porque a lo mejor aún quedaba algo más por hacer.
Entonces nos anunciaron que Blanka Vlasic iba a intentar un salto sobre 2'10, es decir, iba a por el récord del mundo. ¡¡Qué emoción!! Preparamos nuestras manos para aplaudir con más ritmo y más fuerza que nunca... ¡madre mía, como lo bata!!
No alargaré el relato mucho más. Hizo nulo en sus tres intentos, aunque estuvo a puntito, pero todos nos fuimos con una oleada de emoción en el cuerpo y una gratitud por su esfuerzo, que al menos en mi caso, difícilmente olvidaré.
Profesionales, amateurs, populares, pero todos Atletas, con A mayúscula.
miércoles, 25 de julio de 2007
Reunión de Atletas (I)
Como es bien sabido, llevo poco tiempo metido en esto del atletismo; no sé si alguna vez tuve oportunidad de asistir a alguna reunión (también llamada meeting) cuando aún estaba en el colegio, pero el caso es que hasta este pasado sábado nunca había ido a una.
Así que esta era la primera vez, y por partida doble: primera reunión de atletismo, y primera visita al estadio de Vallehermoso. Siempre había oído hablar de este mítico recinto atlético de la capital, y hasta había pasado por delante en alguna ocasión, cayendo en la cuenta de dónde se encontraba, pero nunca había entrado a verlo.
Esta reunión era la despedida oficial del estadio tal y como se conoce ahora. En septiembre será demolido, y cual ave fénix, de sus cenizas -o escombros- surgirán unas nuevas instalaciones, más acordes con los tiempos actuales y el proyecto olímpico en el que, de nuevo, se ha embarcado la ciudad de Madrid.
Tengo que decir que en mi estreno no estuve solo. El club puso a disposición de los que quisiéramos un autobús, y allá que fuimos unos cuantos atletas, incluidos nuestros dos presidentes, el oficial (Antonio) y el de honor (Chema). Buen ambiente, un café o refresco al bajar, y de ahí directos al estadio.
Había ambiente, sí, pero a la hora que llegamos (alrededor de las 6) tampoco se notaba demasiado. Ya había corredores populares compitiendo en las distintas pruebas organizadas a modo de aperitivo. Nos fuimos a la sombra de una de las curvas para poder aguantar bien las horas que nos esperaban.
Incluso un compañero del club, Iñaki, compitió en los 1500 m. Contaba después lo bonito de la experiencia, calentando cerca de auténticas figuras del atletismo tanto nacional como internacional, viviendo el ambiente de la competición profesional, aunque fuera a cierta distancia... qué envidia.
Las primeras competiciones fueron triple salto masculino y jabalina femenina. Los saltadores nos pillaban un poco más lejos, e ir a verlos a la contrarrecta suponía una más que probable insolación, a pesar de la gorra. Así que, aunque algunos valientes sí se fueron, yo me quedé viendo a las lanzadoras ¡Menuda planta! Me resultó muy curiosa la manera en que preparan la competición, la forma de hacer sus señales en el suelo, marcando su territorio... todo un ritual. Pero aún no había visto nada.
Mientras llegaba el turno de los lanzadores de peso, las competiciones de populares daban paso a otras ya más profesionales, aunque de categoría B. Para mí, sean A, B, C o lo que sea, están a años luz. Son auténticos atletas.
Podría seguir contando cosas acerca de otras carreras que vi, pero me voy a quedar con la competición que viví más de cerca: el salto de altura femenino. Aunque eso será en la próxima zancada.
miércoles, 25 de abril de 2007
Desde la barrera
Iba a ser mi primera maratón. La mía, y también la de Ana. Por su parte, lo fue; por la mía, ya es otro cantar. La inoportuna lesión en el gemelo, no curada a tiempo, tuvo la culpa.
Así que no quedó más remedio que ir de acompañante. Es la historia de mi vida...
En fin, llegamos a Calatayud a primera hora de la tarde. Aunque no iba a correr, no perdí ocasión de recoger el dorsal, el chip, y la bolsa del corredor, cargada con productos de la tierra: vinito rosado y mermelada ecológica. No sé de qué plan de entrenamiento han sacado este menú, pero me gusta.
Haciendo tiempo hasta que llegara Quique, nuestro contacto en Calatayud, nos dimos un paseito por las calles. Después, cuando llegó Quique, tomamos café, nos fuimos al polideportivo para que Ana se cambiase, y de vuelta al circuito, donde ya empezaba a respirarse el ambiente de carrera.
Calentamiento -ella, por supuesto- y a las 6, salida. Menos de 200 corredores. La verdad es que esperaba más participación pero, qué quieres que te diga, mucho mejor así.
Y a partir de ese momento comenzó mi labor de reportero.
Ana se buscó una compañera de ruta, y allá que fueron las dos juntas más de la mitad del recorrido. Los primeros, auténticas bestias; o al menos para mí. Menos de 70 minutos en cubrir la distancia. A Ana le llevó sólo un poquito más, y al final llegó a la meta antes de que se cumplieran las 2 horas.
Es duro ver los toros desde la barrera, la verdad. El año que viene espero estar en el ruedo, rodando...
.jpg)
.jpg)