lunes, 17 de marzo de 2008

Media a medias

16 de marzo. XXVIII Media maratón de Ciudad Universitaria.


Antes que nada, tengo que aclarar que aunque la carrera que corrí este domingo era una media maratón, tenía truco: una de las características particulares de esta carrera es que transcurre por un circuito de unos 7 kms al que se puede dar una, dos o tres vueltas a gusto del corredor. Vamos, que el que no quiera correr una media maratón puede quedarse en la primera o segunda vuelta sin ningún problema. El tiempo queda igualmente registrado y no pierde el derecho a recibir la bolsa del corredor.

Bueno, tras esta introducción, vamos al tema. Habíamos quedado unos cuantos en la pista del club para bajar juntos a la carrera. Pero por uno u otro motivo me encontré que no apareció nadie a la hora acordada, y después de esperar un rato me bajé yo solo.

Después de aparcar en Moncloa me fui a recoger el dorsal y el chip. Mucho ambiente en la zona de salida (glorieta del Cardenal Cisneros) y mucha espera. Vi a Abel y a Antonio -su hermano- y quedamos en encontrarnos en el otro punto de encuentro que teníamos la gente del club. Como tardé tanto en sacar el dorsal, me bajé directamente a dejar mis cosas en el ropero (muy bien organizado) y ya dispuesto subí tranquilamente a la zona de salida; si encontraba a alguien, mejor, y si no pues no pasaba nada.

Pero sí, me encontré con algunos del club (Abel, Antonio, Iñaki y María) Abel y Antonio iban a correr 14, lo mismo que yo. A pesar de lo que decía Iñaki ("¿qué voy a correr? pues la media; para eso hemos venido, ¿no?") yo lo tenía claro, y con la vista puesta en el día 30 no estaba yo para hacer una media. Y eso que el día acompañaba, y mucho, y no faltaban las ganas de hacerse los 21 km.

Pero no, no era ese el plan, y no me apetecía variar sobre la marcha. Me mezclé con el resto de corredores, cerca del arco de salida, y a eso de las 10:02 salimos escopetados calle Juan de Herrera abajo. Una bajada muy cómoda, ancha, al final de la cual vi que llevaba unos metros por delante a Abel. Me puse a su lado y ahí me quedé, pensando que me sería de ayuda para mi propósito de ir de menos a más, haciendo una primera vuelta más de reconocimiento y conservando, para luego echar el resto en la segunda. Siempre con el objetivo de bajar de una hora.

Un poco antes de llegar al km 1 (4'15") ya estábamos subiendo. Tras pasar el primer kilómetro de nuevo bajamos, otra vez subimos y llegamos a una zona más conocida y llana. Los primeros kilómetros los completamos a una media de 4'20", y bastante cómodo. Antes de llegar al Anatómico Forense ya nos estábamos cruzando con los primeros. Una nueva subidilla suave, bajada antes del km 3, media vuelta, rodeo por la zona de la facultad de Farmacia, y enfilamos la avda Complutense en dirección a Moncloa. Entre el km 4 y 5 llega el primer avituallamiento, antesala de la temida subida al faro de Moncloa; a pesar de que le digo a Abel que nos lo vamos a tomar con calma, me veo bien y empiezo a irme poco a poco.

Bajamos hacia la zona de salida, y justo antes toca rodear el estadio por detrás. Este tramo es también desconocido, y termina en una subida por la misma calle por la que bajamos al comienzo. Después de unos metros sin pendiente para recuperar llega la primera decisión: entrar para completar 7 km o continuar para la segunda vuelta. Por la alfombra de paso de la primera vuelta el reloj marca 29'15, así que voy dentro del objetivo y dispuesto a apretar en la segunda vuelta, que comienza en descenso después del segundo avituallamiento.

Mirando al frente, a unos 80-100m veo a Pedro (qué calladito se lo tenía). Andaba yo mosqueado con él, así que poco después de pasar por el 8 le adelanto sin decir ni mu. Parece que él tampoco me ha visto. Yo a lo mío. Mantengo el ritmo y al llegar al km 10 el reloj marca 42'32", así que el objetivo está al alcance de la mano. Tercer avituallamiento y segunda subida al faro. Me reservo un poco, que aún me quedan un par de kilómetros de tobogán. En la bajada del faro me cruzo con Pedro (no me ve) y poco después cambio saludos y ánimos con Abel ¡¡vamos, que ya queda poco!!

Sigo la bajada a buen ritmo, adelantando a algunos corredores, y comienzo las dos últimas cuestas arriba con bastante energía pero sin cebarme. Me desvío para no seguir hacia la media maratón y mantengo el ritmo hasta que llego al estadio; llevo a un corredor por delante y más allá a un par de chicas. Ya sólo me faltan poco más de 200 m. Aprieto, aprieto, aprieto, les paso y al final llego en 58'39". Objetivo cumplido.

Después me encuentro con la gente del club y cambiamos impresiones. La mía no puede ser mejor: encantado del día, del circuito, de la carrera, de mi marca... ¿cuándo repetimos?

lunes, 3 de marzo de 2008

Probando zapatillas

El pasado martes durante el entrenamiento en el club tuve la oportunidad de ser cobaya por una hora. El motivo, una prueba de zapatillas, cortesía de Nike.

Justo al comienzo del entrenamiento llegaron dos chicas cargadas con unos clasificadores de tela repletos de zapatillas de correr de la marca Nike. Yo nunca había visto nada igual, pero Nacho, que sí que debía conocerlo, me dijo de qué iba la historia.

Se trata de utilizar durante el entrenamiento habitual un par de zapatillas de entre los modelos que traen, y al finalizar rellenar un cuestionario con la opinión general sobre las mismas.

Presentaban tres modelos, fundamentalmente de rodaje. Yo cogí las Pegasus, que eran las únicas claramente neutras. Tengo que decir que son las primeras Nike de corredor que me calzo desde que empecé a tomarme esto un poco más en serio, así que iba completamente a ciegas, si bien es cierto que sentía curiosidad. Bueno, ahora que lo pienso, sí me había probado algún par alguna vez en Decathlon, pero creo que eso no cuenta a efectos prácticos.

Empezamos a rodar con los nuevos neumáticos. Lo primero que noto es mucha amortiguación, y lo siguiente es la sensación de poco agarre en la parte trasera del pie: esa sensación de que se me va a salir la zapatilla mientras corro; es posible que no me haya apretado bien la zapatilla.

Efectivamente, mientras estiramos me ajusto bien los cordones, y esto ya es otra cosa, aunque no diré que la sensación desaparece del todo.

Después de un poco de preparación física, balón medicinal y técnica de carrera, llega el momento de poner realmente a prueba las zapatillas: tenemos que hacer 4'-3'-2'-1' aumentando el ritmo cada vez, y descansando 1 minuto entre cada intervalo, y después de otros 3' de descanso, desandar lo andado, es decir, 1'-2'-3'-4' disminuyendo el ritmo. Cogemos hierba dentro de lo posible, y algo de pista.

La verdad es que no van nada mal las zapatillas estas. Evidentemente, no son rápidas, son para rodar, pero me siento cómodo en los intervalos. Hacemos todos por debajo de 4'/km (voy con Javier y Pedro; a Miguel Ángel le han castigado a ir con la élite -Antonio, Sebas y compañía- haciendo 3x600m a ritmo de 1'05" el 400m)

Al final nos espera la encuesta, una bebida y una barrita energética. En resumen, una buena experiencia. Lástima que tengamos que devolverlas...

jueves, 14 de febrero de 2008

Objetivos a la vista

Una vez cumplido uno de los objetivos para este año (correr mi primera media maratón), hay que seguir adelante.

Ayer me apunté para correr la Intercampus el día 30 de marzo. Javier y Miguel Ángel también se han inscrito, y nos hemos conjurado para bajar de los 40'. El recorrido parece más que favorable, así que allá vamos. Hay tiempo de sobra para ir preparándolo, aunque sin dormirse en los laureles.

Mientras tanto, creo que hasta el 16 de marzo no correré ninguna otra carrera. Ese día iré a la media maratón Ciudad Universitaria. Está muy bien porque son tres vueltas y eliges dónde te quedas según lo veas (7, 14 ó 21 km). Imagino que haré 14, aunque aún no lo sé. Javier dice que el recorrido es un poco exigente, así que a ver qué tal.

Por lo pronto tengo que empezar a meter kilómetros en estas semanas, que últimamente ando vago, vago...

miércoles, 30 de enero de 2008

Y llegó... y llegué (1:31:58)

27 de enero. IX Media Maratón Ciudad de Getafe

Me costó más de lo previsto, pero por fin llegó el momento de enfrentarme a mi primera media maratón.

El lugar elegido, Getafe. No sé si fue Ángel o Juanjo quien me la recomendó, por ser muy llana; vamos, perfecta para estrenarse en la distancia. Sí, era uno de mis objetivos de este año (ya que el pasado no pudo ser) pero no sabía qué tal respondería, pues no me había preparado específicamente, cosa que sí que hice el año anterior para llegar a Calatayud, y que no sirvió de nada cuando me lesioné el gemelo.

Así que con bastante fortuna conseguí dorsal en Bikila unas semanas antes: 1287.

Y allá que fui. Madrugamos para no tener problemas de aparcamiento, y recogimos a Fernando cerca de casa. Cuando llegamos, ya había algo de ambiente, aunque todavía faltaba más de una hora para la salida. Recogimos nuestros chips y allí nos encontramos con Iñaki, que andaba tocado de un tendón y no sabía qué tal le iría (sin comentarios: 1:25:16, vamos que si le fue bien) . Vuelta al coche a dejar todo lo innecesario, y empezamos a calentar un poquillo.

Esta vez, al revés de lo que pasó en Calatayud, a Ana le tocó hacer de fotógrafo y dar ánimos. Nos estuvo acompañando los minutos antes de empezar. Mientras calentábamos, me encontré con casi toda la gente del club que sabía que corría: Juanjo, que había estado toda esa semana con gripe; Nacho, que había vuelto el día anterior de EE.UU.; Ángel y María Luisa. Ya estábamos todos. Aunque cuando llegó el momento de la salida, los perdí de vista; cada uno teníamos nuestro objetivo y salimos de sitios diferentes.

Mi objetivo era intentar terminar por debajo de 1h 35'. Eso suponía ir a 4'30" el km. Decidí confiar en Ángel, que me dijo que era un recorrido muy llano, y que podía perfectamente hacer los 21 km al mismo ritmo que había hecho los 15 de Tres Cantos (4'20").

Salimos desde ambos lados de una avenida bastante larga. La salida era cuesta abajo, y la verdad es que antes de completar el primer kilómetro ya se podía correr bastante bien, sin tener que andar sorteando gente. No salí disparado, e intenté contenerme.

Los primeros tres kilómetros iba bastante bien, dentro del ritmo previsto (incluso un pelín más deprisa). Había adelantado a Ángel durante el primer kilómetro, y acababa de ver a Ana sacando fotos y animando. Del 3 al 4 subíamos la parte que habíamos bajado al comienzo de la carrera. A partir de ahí, a pesar de ser llano, tenía la sensación de ir un poco hacia arriba en algunos tramos. Falso llano lo llaman; el caso es quejarse.

El primer avituallamiento, en el km 5, no lo pude aprovechar. Los voluntarios no daban abasto, y dijeron que no nos preocupáramos, que un poco más adelante había más botellas. ¿Un poco más adelante?¡Hasta el km 10 no pude beber!

La avenida del Ferrocarril se me hizo un poco larga; no en vano eran aproximadamente 2 km bastante monótonos. Después giramos para iniciar el regreso a la zona de meta, y pasamos por una zona urbana peatonal. Aproximadamente en el km veo que no ando demasiado bien de fuerzas. Llevo buen ritmo, pero me noto flojo, así que decido bajar un poco. La gente anima, e intento cambiar mi gesto. (¡Disfruta de tu primera media maratón, leñe!).

Llega el km 10, que paso en 43', y a esas alturas veo en el carril contrario a los dos africanos que van en cabeza y que están a punto de pasar el km 14. ¡¡Vaya caña que llevan!! Esta vez sí que consigo botella, y cuando paso delante de Ana y me pregunta qué tal, entre sorbo y sorbo, y casi atragantándome sólo soy capaz de soltar un "regu" poco convincente y nada esperanzador.

A partir de ahí ya toca darle al coco. Pensar que ya he completado la mitad del recorrido, que lo que me queda ya lo conozco, pero sabiendo que me quedan menos de la mitad de las fuerzas que me notaba al comienzo. Voy pasando los kilómetros y veo que más o menos consigo mantener bien el ritmo. Y de repente, en el km 13, por arte de magia, y mientras estoy subiendo de nuevo el pequeño repecho, me da un subidón; no sé si es la gente animando, si es pensar que en unos metros estará Ana con la cámara, el caso es que me noto renacer y corro con fuerzas renovadas. Veo a Juanjo en el carril contrario y le doy ánimos; por desgracia, abandonó unos metros más adelante.

Cuando voy a pasar el km 14, vuelvo a ver a los primeros a la altura del 20. Ya no les queda nada, pero a mí... Otra vez me enfrento a la larga avenida, y paso el 15 en menos de 1h 05', es decir, mejor que en Tres Cantos. Eso me anima, pero las fuerzas ya van justas. Yo sigo a lo mío. A estas alturas mi reloj ya sólo marca horas y minutos, pero no segundos, con lo que no sé qué tiempo real llevo en cada paso de kilómetro.

Km 16, km 17, la gente anima en las zonas adoquinadas... Y como si de un ciclo se tratara, bajón en el 18, sobre todo porque no sé por qué pensaba que ya estaba a punto de llegar al 19.

A partir de ese momento, la fuerzas se van, aguanto como puedo, y los dos últimos kilómetros son casi agónicos (los hago a más de 5' cada uno). No hago más que ver cómo me superan más y más corredores, pero esto es todo lo que puedo dar de sí.

Y lo mismo que en Tres Cantos, cuando me faltan 200 metros, echo el resto y adelanto a unos cuantos corredores; entro en el estadio y esprinto al pasar el km 21 ¡¡venga, que sólo quedan 95 m y aún puedo pasar a un par de los que me preceden!! Llego a meta en 1:32:21, que netos se quedan en 1:31:58. Me encuentro con Iñaki; entregamos el chip y recogemos, a pesar del caos organizativo, la estupenda bolsa cargada de bebida, comida y una camiseta técnica de manga larga.

Los gemelos, como piedras. Nos juntamos con Ana, y allí también está Fernando con su familia, que ha venido a verle. Toca volver a casa...

Debería estar dando saltos de alegría, pero me veo como ese equipo nacional que logra la medalla de plata justo al terminar la final: sí, son subcampeones, y es algo grande, pero tienen un regusto agridulce, como yo cuando pienso en el bajón de los últimos kilómetros. ¡¡Pero he llegado al final!! Ya soy un half-maraton man :-)

Bueno, no he dicho nada del tiempo que nos hizo: espectacular. Ya sé que me ha salido densa, pero no todos los días se estrena uno en una media maratón...