viernes, 29 de enero de 2010

Año nuevo, tocan cambios

Pues sí, empieza un nuevo año, y aquí seguimos, zanqueando. Reconozco que he bajado mucho mi ritmo de zancadas en este blog, pero bueno, al menos sigo en la brecha.

Si el año pasado puede decirse que se cumplieron los objetivos propuestos (bajar al menos una vez de 40' y correr la media de Madrid -en buen tiempo, además-), este año la intención debe ser la misma. En principio el gran objetivo se llama MARATÓN (de Madrid, para más señas). Creo que con eso queda dicho todo; lo que venga después, ya se verá.

Así que superados ya los 3 años de blog, toca aprovechar este objetivo para dar un cambio al nombre del blog. A partir de ahora será Zancadas (rumbo al maratón) por razones obvias. Más adelante ya veremos qué va entre los paréntesis.

Ah, y otra cosa: voy a intentar no ser tan tostón con las zancadas. Ya lo dice la sabiduría popular: lo bueno, si breve, pues eso, bueno y breve :-)

martes, 12 de enero de 2010

San Silvestre Vallecana 3.0

31 de diciembre. San Silvestre Vallecana. Madrid.

He releído mi zancada de la Sansil 2008 para saber si por entonces tenía o no previsto correr la de 2009. No lo recuerdo bien, pero creo que la idea inicial era no correrla, aunque el aliciente del estreno de Rubén me hizo cambiar de idea.

Dudé entre inscribirme o no, pero al final lo tuve claro: puesto que iba a acompañarle en su puesta de largo en esto de la Sansil, no parecía lógico no entrar con él en la meta, así que nada, a apuntarse, que las camisetas Nike no están nada mal :-)

El día 29 quedamos para recoger camiseta, chip, y todo lo que nos dieran con la inscripción. Tuve algún problema para que me dieran la pulsera de <42', pulsera que sabía que no iba a tener que utilizar, pero nunca se sabe, que imprevistos siempre pueden darse. Últimos consejos e instrucciones a mi neófito compañero para que el día D todo saliera a pedir de boca...

Y llegó el día D. Tuvimos un malentendido con la boca de metro donde habíamos quedado, pero quedó rápidamente resuelto, y con la misma rapidez nos dirigimos al guardarropa. Ahí fue donde empezaron mis problemas.

Los dos años anteriores no había tenido ninguna dificultad para dejar mi mochila en una de las furgonetas de la organización; es más, yo que no suelo usar guardarropa, tenía que reconocer que funcionaba francamente bien. Funcionaba, sí, en pasado, porque lo de este año fue un caos. Vale que hubiera un problema en la línea 1 de metro; vale que muchos llegáramos a última hora. Todo eso se puede comprender. Lo que no se entiende es que teniendo la experiencia que tienen en años anteriores, y sabiendo que el número de inscritos ha crecido bastante, muchos tuviéramos que cargar con la mochila porque veíamos como una tras otra las furgonetas se iban cerrando a la voz de "ya no tenemos más sitio". Me queda el consuelo de que Rubén tuvo más suerte y pudo dejar su mochila. Y que conste que lo de correr con mochila al final no fue para tanto, pero tengo derecho al pataleo, ¿no?

En fin, que aún nos sobraba tiempo, así que nos dedicamos a evacuar, calentar en el Paseo de la Habana, y esperar a que llegara la hora; que llegó, sí, y bien cargadita de lluvia. Justo al comienzo fue cuando más jarreó. Buen ambiente, como siempre, mucha gente... para mí lo de salir tan atrás era nuevo, pero tenía el aliciente de ver a mi amigo Rubén disfrutando de su primera Sansil para la cual se había estado preparando este último año. Black Eyed Peas para subir la temperatura, cuenta atrás con las oportunas doce campanadas... y ¡¡allá vamos!! Como es lógico, la subida por Concha Espina fue lenta, lenta. Íbamos con calma, adelantando cuando podíamos, pero siempre al ritmo que Rubén marcara. Primer kilómetro en ¡¡¡¡¡7'38"!!!! Sí, es lo que tiene ir con el mogollón, que te lo puedes tomar con mucha calma :-)

¡¡Esto se mueve, ya salimos!!

Después del paso por el km 2 llegó una bifurcación que al coger por la derecha en lugar de por la izquierda hizo que no se registrara nuestro paso por ese punto en las alfombrillas de la organización. En fin, lo de Cruza al otro lado que decía el lema de este año no nos salió demasiado bien. Ellos se lo pierden (ja, seguro).

Pero ahí seguimos, mojándonos en todos los sentidos, corriendo, adelantando, sintiendo los ánimos del público, y a buen ritmo, porque desde el kilómetro 2 aceleramos y el resto de la carrera la hicimos a ritmos medios inferiores a 5'30"/km, que tampoco está nada mal. Sorteamos (o no) charcos, y seguimos adelante.

El segundo paso de control (km 5) sí que quedó registrado (29'37"), que teniendo en cuenta la progresión, nos hacían mirar con optimismo la posibilidad de bajar de los 60' al final. Digo nos, pero el único que lo miraba era yo :-)

Y llegó otro de los momentos esperados: el encuentro con la familia de Rubén. Este año él había saltado de la barrera al asfalto, y le tocaba vivir desde el otro lado la emoción de encontrar a la gente querida dando aliento. Fue rápido, como suele ser siempre, pero intenso ;-) Además, se situaron poco antes de la parte más dura, la de subida por la Avenida de la Albufera, y recibir ánimos en ese punto contribuye a afrontar el tramo final con energías renovadas. (Este blog admite imágenes del esperado encuentro ;-))

La subida fue mejor de lo esperado; no había tanto apelotonamiento como podía esperar, y pudimos subir un tramo a buen ritmo; reconozco que quizá fue demasiado para esas alturas. El apoyo de la gente da alas, pero los 8km anteriores también pasan factura. Rubén hizo bueno mi consejo de que andar no era para nada deshonroso, así que hicimos un tramo al paso (buen paso), tomando aliento para afrontar el último kilómetro.

Seguimos adelantando gente, una vez recuperado el aliento, y nos dirigimos sin remedio ya hacia la meta. Debo reconocer que me sorprendió la fuerza con la que Rubén llegó a la meta, adelantando a troche y moche. ¡Así da gusto acompañar a la gente! Lástima que el vídeo fuera tan cortito...


¡¡Esa llegada esprintando!!

¡¡Objetivo cumplido!! Sí, lo conseguimos, ¡¡¡y bajamos de 60' (57'43")!!! Y no sólo eso, llegamos entre los 12500 primeros, que en una carrera de 30000 inscritos no está nada mal.

Pero todo eso es lo de menos. El puesto, la marca... poco importa comparado con la satisfacción de haber completado la carrera. A veces se me olvida, así que gracias Rubén por el rato tan bueno que compartimos, y por la visita posterior al estadio de Vallecas. Espero que éste sea el comienzo de muchas carreras compartidas. Pero para eso tienes que cuidar ese tobillo...

¡¡Ese par de corredores!!
Nuestra carrera en datos

lunes, 11 de enero de 2010

Zancadas, sí, pero ...

Mientras pienso en la siguiente zancada, al administrar las entradas del blog me doy cuenta de que hace más de tres años que lo abrí con el nombre "Zancadas (de un corredor novato)" y se me hace raro hablar de mí ya como de un corredor novato. No es que sea ya un tipo con mucha experiencia, pero nada tengo que ver con el que por entonces se introdujo en el mundillo hasta ese momento desconocido de las carreras populares. Por eso me estoy replanteando cambiar esa coletilla, o suprimirla directamente, o relacionarla con el gran reto de este año: la maratón.

La solución dentro de poco...

martes, 22 de diciembre de 2009

De vuelta, con otro cross

20 de diciembre. Cross de Invierno Memorial Javier Martínez Morales. Madrid.
(Fotos sacadas de la web oficial de ADCPoetas)


Sí, hace bastante que no zanqueo por aquí. No, no es sólo que esté en una fase un tanto desganada y que ande liado con el pádel y otros asuntos, es que realmente tampoco ha habido nada destacable en estos dos últimos meses. Tanto es así, que no había vuelto a correr una carrera desde el cross del Barrio del Pilar.

El domingo pasado fue uno de esos días en que lo difícil era no apuntarse a alguna carrera. Había un montón: la de las empresas, la de Aranjuez, creo que otra en Alcalá, la de Cercedilla, una nueva carrera en Majadahonda, un campeonato en Parla... el caso es que ninguna me acababa de enganchar, bien por el tema económico, bien por la carrera en sí, bien por la pereza de echar la mañana entera, como es el caso de Cercedilla.

El miércoles o jueves anterior me dio por mirar la lista de todas las carreras, y mira tú por dónde, di con un cross en la Dehesa de la Villa. No tenía mala pinta, y la inscripción era gratuita. ¿Qué más podía pedir? Me preinscribí pensando que si al final me echaba atrás no pasaría nada.

Jorge, que se vino al último cross, se animó también a venir a éste. Con el frío que hacía nuestras respectivas familias optaron por quedarse en casa.


Llegamos relativamente bien, con tiempo, y aparcamos de lujo, en un lateral. Ya desde el principio se veía que el ambiente era el esperado: mucho más niño que adulto, y ambiente de barrio, nada masificado. No recuerdo haber entrado nunca en la Dehesa de la Villa, pero me pareció muy agradable.

Lo de menos realmente fue la carrera. Los senior fuimos los últimos en salir. Tampoco éramos demasiados los que teníamos que dar 3 vueltas a un circuito de algo menos de 2 km, con subidas menos pronunciadas que las bajadas. A pesar del catarro aguanté bastante bien, llegando en 25'05". El 23º de 70, que yo creo que no está nada mal.

Estos son los datos de mi carrera

Creo que la organización fue buena y salí de allí contento, dispuesto a volver en futuras ediciones.

Cada día está más cerca el mes de enero, lo que significa empezar a preparar el maratón de Madrid... ¡¡qué pereza!!

Ah, otra cosa: al final corro la San Silvestre Vallecana con dorsal. Todo sea por acompañar hasta el final a Rubén.