jueves, 17 de mayo de 2007

Club

Antes de ayer comencé una nueva etapa como corredor popular. Me inscribí en el club de atletismo Majadahonda (www.atletismomajadahonda.es), y tuve mi primera sesión de entrenamiento.

Hace justo una semana estuve en las instalaciones, donde Chema, el presidente, estuvo enseñándome un poco el club y me contó lo que allí se hace, y cuál es la filosofía que les mueve. No necesitaba que me convenciera, pero por si acaso, no hay duda de que con todo lo que me contó, lo hizo.

Hay gente de todas las edades practicando atletismo. Desde chavalines pequeños hasta gente de... bueno, de taitantos. Y la verdad es que me encanta. Entras en la pista, y se respira un ambiente sano y alegre. Por supuesto, los hay que se lo toman más en serio; otros que sólo van a divertirse un rato, o que simplemente quieren cuidarse un poco. Da igual el motivo; lo importante es estar.

Yo me he apuntado al grupo de populares que entrena los martes y jueves de 18:30 a 19:30. Aunque todavía no puedo correr, y tengo que ver cómo el resto trota, salta, y me pasa mientras yo camino sobre la hierba que rodea a la pista, con la consiguiente envia, sí que he podido compartir con el resto la parte de gimnasia: abdominales, fondos y lumbares. La técnica de carrera -qué ganas tengo- tendrá que esperar.

Chema me dijo que también me pasara por la pista ayer miércoles. Seguí andando y luego estuve haciendo gimnasia con barra de pesas. Hoy toca de nuevo entrenamiento oficial, y a seguir poco a poco con la recuperación.

No quiero depositar toda mi esperanza en esta nueva etapa, para no llevarme ningún chasco, pero tengo confianza en que este paso me va a traer muchos beneficios. El tiempo lo dirá

miércoles, 25 de abril de 2007

Desde la barrera

Media maratón de Calatayud. 21 de abril

Iba a ser mi primera maratón. La mía, y también la de Ana. Por su parte, lo fue; por la mía, ya es otro cantar. La inoportuna lesión en el gemelo, no curada a tiempo, tuvo la culpa.

Así que no quedó más remedio que ir de acompañante. Es la historia de mi vida...

En fin, llegamos a Calatayud a primera hora de la tarde. Aunque no iba a correr, no perdí ocasión de recoger el dorsal, el chip, y la bolsa del corredor, cargada con productos de la tierra: vinito rosado y mermelada ecológica. No sé de qué plan de entrenamiento han sacado este menú, pero me gusta.


Haciendo tiempo hasta que llegara Quique, nuestro contacto en Calatayud, nos dimos un paseito por las calles. Después, cuando llegó Quique, tomamos café, nos fuimos al polideportivo para que Ana se cambiase, y de vuelta al circuito, donde ya empezaba a respirarse el ambiente de carrera.

Calentamiento -ella, por supuesto- y a las 6, salida. Menos de 200 corredores. La verdad es que esperaba más participación pero, qué quieres que te diga, mucho mejor así.

Y a partir de ese momento comenzó mi labor de reportero. Afortunadamente para mí el recorrido tenía muchos giros, cercanos entre sí, lo que permitía desplazarme rápidamente de una zona a otra, y llegar antes de que pasase Ana. Fue una experiencia bonita, si no fuera porque me moría de envidia, sabiendo además que había perdido una buena ocasión para estrenarme en la media.

Ana se buscó una compañera de ruta, y allá que fueron las dos juntas más de la mitad del recorrido. Los primeros, auténticas bestias; o al menos para mí. Menos de 70 minutos en cubrir la distancia. A Ana le llevó sólo un poquito más, y al final llegó a la meta antes de que se cumplieran las 2 horas.

Es duro ver los toros desde la barrera, la verdad. El año que viene espero estar en el ruedo, rodando...

domingo, 15 de abril de 2007

Pues va a ser que no


Parece que mi primera media maratón tendrá que esperar. Es lo que tienen las lesiones. Sabes cuándo comienzan, pero a veces no eres capaz de prever cuándo acabarán.

Así son las cosas. Después de varios días (ocho) sin salir a correr, hoy he decidido probar suerte para ver si esta semana podía recuperar un poco de forma para afrontar con cierta dignidad los 21097 metros que me esperaban.

Antes de salir he estirado a conciencia, y tengo que decir que las primeras sensaciones no eran buenas, aunque lo he atribuido más al miedo que a otra cosa. Cuando he salido, me he sentido bien, aunque a los pocos minutos me he notado francamente muy falto de forma, algo en lo que seguro que el catarro de esta semana tiene que ver.

El día acompañaba, y me he lanzado sin miedo. Pero de repente, la primera molestia en el gemelo, la primera duda en la cabeza, y no sé si la unión de ambas ha desencadenado el pinchazo que me ha hecho parar en seco. Y se acabó. No hay más que hablar. Descartado para el sábado. Tocará ir de excursión a Calatayud, a apoyar a Ana. Otra vez será.

lunes, 9 de abril de 2007

Integración. Falta mucho aún, pero es un comienzo

I Carrera por la integración. Majadahonda. 25 de marzo.

Cuánto tiempo sin participar en una carrera popular. Esta vez fue de casualidad y por los pelos. Haciendo la compra vi el cartel que anunciaba la primera edición de la Carrera por la Integración. 7 km por las calles de Majadahonda, un pueblo que está justo al lado de donde vivo. "¡Qué bien!", pensé. Y cuando vi la fecha... "¿mañana? Bah, seguro que ya no me puedo apuntar" De todas formas, consulté la web y ¡bingo! Aún tenía unos minutos para acercarme a la pista de atletismo desde donde se iba a dar la salida al día siguiente.

Llegué por los pelos, pero llegué. Pude hacer la inscripción, y allí mismo me entregaron la bolsa del corredor (hasta ahora creía que se entregaba siempre al acabar), dorsal y chip incluídos; mejor, así no hay que andar recogiéndolo antes de la carrera.

Hubo buen ambiente en la carrera; mucha participación, aunque no se llegó a los mil corredores que la organización se había planteado como objetivo. Hay que decir que como el nombre indica, esta carrera pretendía ser una fiesta de la integración, dando cabida a la participación de todo tipo de personas de diferente nacionalidad, raza, condición física, social... Creo que ese objetivo sí que se logró. Como en tantas carreras populares se vio un hermoso mosaico de participantes de distinta condición.

Lo de menos fue la carrera en sí. Quizá la fecha escogida, coincidiendo con el cambio de hora, no favoreció la presencia de gente animando en las calles de Majadahonda. Una lástima, porque al menos a mí, cuando estoy corriendo, es una de las cosas que más me anima.

Mi impresión es que faltó un poco de ambiente, y que al final la fiesta que se pretendía quedó un poco descafeinada, a pesar de ser domingo por la mañana, día soleado, con todos los ingredientes para pasarlo bien. De cualquier forma, es un buen comienzo. Espero que el año que viene esto siga adelante. ¡Ánimo!