jueves, 29 de abril de 2010

Semana final: viernes y sábado

Calma total, que es lo que toca. Eso fue lo que me impuse para el viernes y sábado. Nada de deporte, ni siquiera salir a trotar un rato. El único esfuerzo, empujar el cochecito de Andrea. Aprovisionarme bien de orejones, higos secos y otros manjares. Organizar todo con Ana para ver dónde nos íbamos a encontrar el día de la carrera, y esperar que llegue el gran día.

Del viernes al sábado pude dormir bastante, que era lo aconsejable. Antes de acostarme dejé toda la ropa preparada, porque el sábado iba a ser un poco loco para sacar tiempo. El sábado, entre pitos y flautas no me acosté demasiado pronto -tuvimos un bautizo-, pero ya estaba todo hecho. Todo listo para el gran día.

viernes, 23 de abril de 2010

Semana final: jueves. Expodepor y otros

Parece mentira, pero no ha sido hasta este día que he empezado a sentirme con verdadera ilusión por correr el maratón. A medida que me acercaba al Pabellón de la Pipa en la Casa de Campo y me iba cruzando con gente que llevaba un gran bolsón de papel con el logo de Adidas, me ha ido entrando una especie de subidón. Sí, persiste un cierto miedo normal ante algo desconocido, pero lo afronto desde una perspectiva positiva. (¡Podemos! ¡Podemos, sí!)

La feria, pues más o menos lo esperado. A la entrada, lo primero de lo que me ocupé fue de sacar mi dorsal, que a eso iba. Proceso sencillo: enseñar DNI, me entregaron el chip y un sobre con el dorsal, caminar hasta una zona de comprobación del chip, todo ok, y después recoger la bolsa del corredor y la camiseta.

Como decía, la feria fue lo esperado. Los expositores iban desde marcas de ropa deportiva (Adidas, como patrocinador, Reebok, Kswiss -que no sabía que tenían zapatillas de correr-, Saucony, etc), tiendas de ropa deportiva, productos energéticos, maratones de diversos lugares, centros médicos deportivos (ahora contaré mi experiencia en un centro de podología), y revistas especializadas, entre otros.

En el expositor de Corricolari conseguí por fin mi carné de socio, y me llevé -creo que por la cara y por el despiste de la comercial- un montón de regalos: el libro "Desafío al maratón", un buff de Corricolari, una cantimplora, un zumo, una barrita de muesli y una ampolla de glucosport. La experiencia en el centro de podología se resume en que quise confirmar mi tendencia pronadora y después de pasar allí cerca de media hora esperando, lo único que me dieron fue un gráfico de presión y me dijeron que estaba bastante compensado, pero nada más ("Va-usté-a-la-mierda", que diría el Cansino histórico, de José Mota)

Mi intento por llevarme una bolsa de pasta de un expositor italiano fue baldío, y lo único que conseguí fue un vasito con un café solo, que no estaba mal.

Después de salir de la feria me fui a hacer el último entrenamiento con mis compañeros. Estuvimos hablando sobre el día de la carrera, hora a la que quedaremos (7:15 a.m. en Majadahonda), ritmos, etc. Parece que vamos a optar por ir aproximadamente a 5'10" los primeros kilómetros, lo que nos va a permitir marchar en grupo probablemente hasta el medio maratón; después de eso, en función de cómo se vea cada uno, tiraremos más o menos. Lo que está claro es que queremos ir juntos en la medida de lo posible. Ya se verá luego cómo sale.

Pues nada, que el maratón ya está ahí. Cuenta atrás: tres...

jueves, 22 de abril de 2010

Semana final: miércoles

Ayer lo único que hice fue pelotear un rato con Ana al pádel, pero vamos, sin excesos. Hoy toca ir a recoger el dorsal, y luego a entrenar un ratillo, que imagino que haremos más o menos lo del martes.

Estoy un poco descuidado con el tema de la alimentación, como durante los últimos meses; espero no acordarme de ello el domingo. Para estos tres últimos días intentaré controlarme un poco.

Mañana cuento qué tal en Expodepor.

Semana final: martes

Tal y como nos indicó Valle, el martes tocó tomarlo con calma. Nos fuimos a rodar un rato por el parque y terminamos con unos estiramientos, que no hay que forzar. Seguí con algunas molestias en el gemelo derecho, pero nada serio.

Ángel nos dio la camiseta con la que correremos la maratón. Pegas: es azul marino, y en mi caso es pelín justa, pero no creo que me dé problemas. Por lo demás, es bastante chula, y a caballo regalado...